Tres de cada 10 buses de SITP y Transmilenio incumplen las normas ambientales

Distrito busca ponerle freno a los buses chimenea. A diario se están programando operaciones para sancionar vehículos que no cumplen las normas ambientales. Según la administración, unos 50.000 vehículos ya han sido revisados por las autoridades.

Secretaría de Ambiente

La administración quieren ponerle freno a esos buses chimenea, que recorren las calles dejando una estela de humo negro, afectando la salud de los habitantes y calidad del aire en la ciudad. Por eso, las autoridades de tránsito y ambientales han adelantado 674 operaciones en lo corrido del año para identificar y sancionar los vehículos que infringen la ley. En promedio se han hecho dos operaciones diarias contra vehículos de transporte público tradicional, SITP, TransMilenio y de carga.

La conclusión es que uno de cada 10 de los vehículos revisados incumple las normas ambientales. De acuerdo con datos de la secretaría de Ambiente, en 2016 se han revisado casi 50.000 vehículos, de los cuales 4.683 han sido rechazados por incumplir la norma. Entre los rechazados, 1.522 han sido multados y 1.308 han sido inmovilizados, “por el peligro que representan contra la salud de los bogotanos”, señala la entidad.

En cuanto a la revisión de vehículos de transporte público, se revisaron 4.480 buses de Transmilenio, de los cuales 415 no pasaron la prueba. En el caso de los buses azules del SITP, se revisaron 5.057 buses azules del SITP, de los que se rajaron 1.478. En estos casos, las autoridades ambientales ordenaron a los operadores hacer cambios a sus vehículos. 

Por ahora, los operativos han sido ubicando puntos fijos, con puestos de control con personal de la Secretaría de Movilidad, Ambiente y Policía de Tránsito, que detienen a los buses que expiden humo negro.  Sin embargo, por estar en puntos fijos, esto ha permitido que muchos vehículos evadan la revisión.

El plan de la Secretaría de Ambiente para el próximo año es hacer controles móviles, para perseguir a los buses chimenea en las principales vías de la ciudad. “Este plan podría ser una realidad en menos de un año y así sancionar a cada vez más vehículos que no cumplen con los requisitos técnicos y siguen transitando por las calles de la ciudad”, explica Óscar Ducuara, subdirector de Calidad del Aire, Auditiva y Visual de la Secretaría de Ambiente.

Según la OMS una ciudad capital debería tener máximo una media anual de 50 miligramos de material particulado. Según los datos de la administración, Bogotá está en una media anual de 44 miligramos, por debajo de ciudades como México (52 PM), Santiago de Chile (71) y Lima (78). La calidad del aire de la capital se mide a través de 13 estaciones fijas y una estación móvil, que están ubicadas en Fontibón, Barrios Unidos, Kennedy, Carvajal, Suba, Chapinero y San Cristóbal.

“Tenemos tres grandes aportantes: la infraestructura, las fuentes fijas y las fuentes móviles. Cerca del 60% lo aportan las fuentes móviles a la gran cantidad de contaminantes. Si logramos utilizar tecnologías o combustibles limpios, que yo, como dueño de vehículo o como empresa garantice que mi carro está en buenas condiciones o que circulo por la ciudad sin generar contaminación, le voy a generar un gran aporte a la ciudad”, explicó Ducuara.

Además de los operativos en contra de los buses altamente contaminantes, el Ducura explicó que se promoverán estilos y  medios de transporte altamente sostenibles. Una de las estrategias es enseñar con el ejemplo, y por eso una vez al mes los empleados distritales dejan el carro y van a sus lugares de trabajo en bicicleta, transporte público o caminando.