Tribunal ordena acoger propuesta del Distrito de intervenir la Van der Hammen

Un fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca declaró el plan de la administración Peñalosa “conveniente y necesario” para la cuenca del río Bogotá, por lo que ordena redelimitar, recategorizar y sustraer una parte de la reserva.

Cristian Garavito - El Espectador

Justo en momentos en los que la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) adelanta el estudio para definir si aprueba o no la propuesta de la Alcaldía de Bogotá de realinderar, recategorizar y sustraer una parte de la reserva Thomas van der Hammen, este jueves se conoce un fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que le ordena a la autoridad ambiental “aprobar y acoger completamente” el plan del Distrito.

La determinación, adoptada por la magistrada Nelly Villamizar, destaca que la propuesta presentada por la administración presenta una serie de beneficios ambientales, económicos y sociales que contribuyen al desarrollo y conservación de la Cuenca Media del Río Bogotá. Precisamente, esta magistrada fue la que, en 2004, fue ponente del fallo que ordenó salvar el río Bogotá, el cual fue ratificado por el Consejo de Estado en 2014.

El fallo declara “conveniente y necesaria” para la cuenca del río Bogotá la propuesta presentada por la administración distrital por lo que, como medida cautelar, ordena al consejo directivo de la CAR aprobar un proyecto que acoja completamente la propuesta.

A la Alcaldía le ordena también dar inicio inmediato a las gestiones y apropiaciones necesarias para la conectividad de los sistemas, mientras que le pide a la autoridad ambiental realizar los ajustes cartográficos, administrativos y logísticos para redelimitar, recategorizar y sustraer una parte de la reserva.

Aunque la magistrada reconoce que la propuesta del Distrito fue radicada ante la CAR y que era esa instancia la llamada a aprobarla o no, argumenta que al tratarse de una decisión que tiene relación con la Cuenca Media del río Bogotá “tendrá que ser decidida en el Tribunal debido a las consecuencias e implicaciones que este asunto tiene para la ciudad y la cuenca”.

Apenas el martes pasado, la CAR convocó a una sesión informal para dar a conocer el estudio que adelanta solamente de la sustracción de 29 hectáreas de la reserva para la construcción de 12 corredores viales estratégicos, entre los que se encuentran la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), la Boyacá y la Ciudad de Cali. 

Las respuestas no se hicieron esperar. Mientras que los defensores de la Reserva aseguran que apelarán la decisión, desde el Distrito el alcalde Enrique Peñalosa celebró la decisión y aseguró que se trata de un triunfo para los ambientalistas. “Es una excelente noticia para los bogotanos, porque pasa de ser una reserva en el papel, a ser una de verdad. Pasa de 535 hectáreas de terrenos públicos, de bosques teóricos, a 1.435 hectáreas, es más de 14 veces el Parque Simón Bolívar”. 

Por su parte Juan Camilo González que se destraba un proyecto de desarrollo en el norte de la ciduad "y gracias a eta propuesta que llevamos trabajando dos años vamos a destrabar el medio ambiente, la calidad de vida y la economía del norte de la ciudad". 

 

El plan de intervención del Distrito en la reserva

En abril de este año, la administración presentó ante la CAR el proyecto de intervención sobre la Van der Hammen, que contempla tres procesos: recategorización, realinderación y sustracción de la reserva. En el primer paso busca que se cambie la vocación de la reserva de  “productora” a “protectora”, mientras que en el proceso de realinderamiento aumentaría el área de 1.396 hectáreas a 1.710, es decir, sumaría 314 hectáreas nuevas. Por último, el Distrito solicitó la sustracción, con la que se podrán construir 12 vías que atravesarían la reserva. La CAR solo realiza el estudio de sustracción, ya que sobre los otros dos no hay claridad de cómo proceder. En este camino, el pasado martes, cumpliendo el proceso de estudio, fueron escuchadas las propuestas de la sociedad civil, lo que daría pie a la CAR para hacer preguntas al Distrito y, posteriormente, en un plazo de 60 días, definir sí avalaría la propuesta del Distrito.