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hace 44 mins

Un cuestionado evento de fin de año

La historia de cómo una reunión decembrina, que buscaba al mismo tiempo ser un corte de cuentas y un encuentro de integración, podría terminar enredando a la vicepresidenta de la Empresa de Energía de Bogotá.

Catalina Velasco estudió políticas públicas en su doctorado en la Universidad de Michigan (EE.UU).   / Archivo
Catalina Velasco estudió políticas públicas en su doctorado en la Universidad de Michigan (EE.UU). / Archivo

Una actividad de integración en la Secretaría de Hábitat de Bogotá, realizada en diciembre de 2008 y a la que asistieron 182 funcionarios del Distrito y 573 contratistas, tiene en aprietos judiciales a la vicepresidenta de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) y exsecretaria de Hábitat, Catalina Velasco Campuzano. La Personería de Bogotá les formuló cargos a ella y a la entonces directora de gestión corporativa de la entidad, Gemma Edith Lozano, porque con dineros de la ciudad se pagó un evento al que, según el ente de control, no tenían derecho a asistir contratistas.

La denuncia fue formulada en junio de 2009 por el concejal Darío Fernando Cepeda, quien ayer le dijo a este diario que se trató de “una fiesta de fin de año y que la comida y el trago del encuentro fueron costeados con recursos públicos”. El pasado 20 de diciembre, el personero delegado Helmut Vallejo halló evidencias para formularles cargos a Velasco y a Lozano al concluir que presuntamente omitieron su deber de cumplir las normas que regulan el manejo de los recursos del Distrito, como la realización de fiestas o agasajos con cargo al presupuesto.

Velasco Campuzano ofició como secretaria de Hábitat entre enero de 2008 y octubre de 2009, cuando renunció, según trascendió en ese momento, por supuestas presiones de concejales que buscaron parte de la ‘tajada’ del cartel en la entidad que administraba.

Es, además, una de las tecnócratas más preparadas de la administración Petro. Economista de la Universidad de los Andes, se fue a los Estados Unidos y allí, en la prestigiosa Universidad de Michigan, estudió una maestría en Políticas Públicas e hizo un doctorado en Planeación Urbana y Regional. Ha sido consultora de la agencia de cooperación estadounidense Usaid y asesora de las direcciones del Icfes y el Icetex.

Se documentó que al denominado evento “Actividad de Integración de los Servidores Públicos del Sector Hábitat”, efectuado el 18 de diciembre de 2008, asistieron 29 funcionarios de planta y cinco contratistas de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), 21 funcionarios y 13 contratistas de la Empresa de Renovación Urbana (ERU), 68 funcionarios y 300 contratistas de la Caja de Vivienda Popular, 31 funcionarios y 75 contratistas de Metrovivienda, y 33 funcionarios y 180 contratistas de la Secretaría de Hábitat.

De acuerdo con las consideraciones de la Personería, existen normas que prohíben efectuar fiestas o celebraciones que sean pagadas con recursos públicos, “salvo en las actividades de bienestar social relacionadas con la celebración de Navidad de los hijos de los funcionarios”. El encuentro decembrino que hoy se indaga se realizó en las instalaciones de Compensar, en virtud de un contrato por $110 millones suscrito entre la Secretaría de Hábitat y dicha caja de compensación, cuyo objetivo era el apoyo logístico para la realización de actividades de carácter institucional.

Dicho contrato fue firmado el 14 de julio de 2008 y tenía como plazo de ejecución un año. Según explicó Gemma Edith Lozano, por instrucción de su jefa, Catalina Velasco, le fue encargada la labor de liderar la articulación y coordinación de las entidades del sector Hábitat en aspectos corporativos, con el fin de optimizar recursos y garantizar mayores niveles de productividad. En ese contexto, durante ese 2008, la Secretaría de Hábitat promovió con la Uaesp, el ERU y Metrovivienda actividades conjuntas que fueron sufragadas en su mayoría por ese despacho. Muchos de estos eventos eran conversatorios.

Para la reunión de diciembre de 2008, “Catalina Velasco me instruyó en el sentido de que este último conversatorio fuera aprovechado para que sirviera, simultáneamente, como actividad de integración”, relató Lozano. Y añadió que ese día se tenía previsto que los gerentes y directores de las entidades presentaran un informe de gestión y, posteriormente, se culminaría con una reunión de integración. Como en el sector de Hábitat había un alto porcentaje de empleados por prestación de servicios, se dispuso invitarlos para que estuvieran en la rendición de cuentas del año y en la celebración que le seguiría.

Tanto Lozano como Catalina Velasco explicaron que, como eran tantos los asistentes, se convino con Compensar que, por ser la caja de compensación de las entidades que participarían en el evento, “ellos asumirían unas subvenciones y la Secretaría financiaría el escenario, las ayudas, la operación logística y parte de los alimentos”, manifestó Lozano. A su turno, Velasco informó que jamás se buscó causar un detrimento patrimonial y que la reunión de 2008 ni fue una fiesta ni mucho menos, sino un encuentro que estaba enmarcado dentro de una política para optimizar el trabajo de la entidad.

La Personería estableció que tan sólo este encuentro, con casi 600 contratistas y 182 funcionarios, tuvo un costo cercano a los $20 millones. El organismo de control criticó el evento al advertir que de estas reuniones de diciembre solamente podían ofrecerse a servidores públicos y sus familias, no a los contratistas. Mucho menos con cargo al erario. Sobre esa base formuló cargos en diciembre pasado y se apresta a definir el caso en las próximas semanas. Este diario conoció, sin embargo, un extenso documento dirigido a la Personería en el que Catalina Velasco se defendió del señalamiento al asegurar: “No fue una fiesta de Navidad”.

Asimismo, explicó que no hay norma alguna que prohíba que dentro de una política de bienestar distrital no se pueda invitar a los contratistas, que nada hubo de ilegal en ello y que, además, involucrar a los contratistas en este tipo de eventos de política de mejoramiento institucional es conveniente para la gestión administrativa. Velasco indicó que a pesar de que cumplen funciones como servidores, sólo tienen vínculos a través de contratos de prestación de servicios, lo cual no es cosa distinta que una exclusión. Entre otras cosas, la hoy vicepresidenta de la EEB sostuvo que muchos de esos contratistas, en virtud de una sentencia de la Corte Constitucional, fueron vinculados de planta.

Por esto aseguró que no violó ninguna norma y que, en un ejercicio de balance institucional, incluyó a los contratistas de la entidad. No obstante, la Personería considera que esa reunión de diciembre de 2008, en apariencia un evento sin complicaciones, un encuentro de integración de fin de año, podría constituir una conducta grave y, eventualmente, afectar su cargo actual en la llamada ‘joya de la corona’ del Distrito: la Empresa de Energía de Bogotá.

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