Un espacio para la educación en Bogotá

Los participantes apoyaron implementación de la jornada única y se dividieron en su visión sobre los colegios en concesión. Clara López, del Polo, y Carlos Vicente de Roux, de Alianza Verde, únicos candidatos asistentes.

En la mesa de expertos: Nancy Martínez, del Idep; Alejandro Álvarez, de la Universidad Pedagógica; Carlos Caballero, director de la Escuela de Gobierno de Los Andes; Darío Maldonado, profesor de la Escuela de Gobierno; Luisa Pizano, de Asociación Alianza Educativa, y Eduardo Escallón, del CIFE. / Cristian Garavito

Bogotá no vive solo del metro y el transporte público. Ayer un grupo de expertos, convocados por la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y El Espectador, se reunieron para hablar sobre la educación en la ciudad, como parte de un ejercicio que pretende aportar insumos para las propuestas de los candidatos que se disputan la Alcaldía. Por el auditorio a medio llenar y la ausencia de la mayoría de aspirantes, que sí asistieron a encuentros pasados de este tipo, quedó en evidencia que “la educación es menos taquillera que la movilidad”, como dijo el director de la Escuela de Gobierno, Carlos Caballero.

Los temas fueron tres: la evaluación docente, cómo implementar la jornada única escolar y si debe ampliarse el modelo de colegios en concesión. En el panel de expertos participaron Nancy Martínez, directora del Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (Idep); Luisa Pizano, directora de la Asociación Alianza Educativa, que administra colegios en concesión; Alejandro Álvarez, profesor de la Universidad Pedagógica; Eduardo Escallón, director del Centro de Investigación y Formación en Educación de la Universidad de los Andes (CIFE), y Darío Maldonado, profesor de la Escuela de Gobierno.

Sobre la evaluación docente, más allá de algunos matices, hubo una suerte de consenso en tanto los panelistas consideraron que es necesario que se haga, pero no debe usarse solo como requisito de ascenso en el escalafón, pues deben tenerse en cuenta la experiencia, los títulos de los profesores y los procesos pedagógicos que adelanten en sus colegios.

Al abordar la jornada única, se partió del modelo que ha implementado la administración de Gustavo Petro: el currículo 40x40, que amplía a ocho horas diarias la jornada escolar para estudiantes de primaria y secundaria, de tal forma que vean 40 horas semanales por 40 semanas. El presupuesto del Distrito para educación pasó de $2 billones a $3 billones anuales, en buena parte, para lograr implementar esta política con 300.000 estudiantes y que tiene un enfoque en ciudadanía, género y tecnología.

Álvarez, de la U. Pedagógica; Martínez, del Idep, y Escallón, del CIFE, hicieron énfasis en que el currículo de la jornada única de ocho horas no debe ser diferente al que se viene implementado. “No se deben hacer experimentos”, pidió Álvarez, mientras que Martínez indicó que no debe debatirse tanto sobre si en esas horas adicionales debe enseñarse matemáticas o arte, sino lo establecido en la Constitución.

Pizano, de la Alianza Educativa, y Maldonado, de la Escuela de Gobierno, opinaron que 40x40 está bien como opción temporal, en tanto la jornada única para los cerca de un millón de alumnos del Distrito debe implementarse por etapas. Entre los consensos en este punto estuvo la necesidad de que, a más horas de clase, los estudiantes y docentes deben aprovechar espacios de la ciudad diferentes a los salones.

La discusión sobre el modelo de colegios en concesión, tal como ocurre en otros escenarios, generó un debate más fuerte. Quienes se opusieron categóricamente a la posibilidad de que se amplíe (Martínez y Álvarez) consideran que en el fondo se ha generado imaginarios sobre la ineficacia de lo público y de segregación social. Maldonado propuso pensar las concesiones como posibilidades de ensayar estrategias que luego implemente el sistema público, mientras que Pizano, que administra un grupo de esos colegios, pidió no identificarlas como privadas y entender que incluso aún existen porque la secretaría de Educación las ha respaldado.

Cuando llegó la hora de escuchar a los candidatos, solo estaban Clara López, del Polo Democrático, y Carlos Vicente de Roux, de la Alianza Verde, que coincidieron en lo grueso: están de acuerdo en que el modelo se mantenga como está (22 colegios con 39 mil estudiantes), para no expandirlo ni desaparecerlo.

López, por otra parte, ve el modelo 40x40 como una transición hacia la jornada única, con la que está de acuerdo, mientras De Roux hizo énfasis en que esta requiere de más infraestructura y recursos.

Esta fue la tercera Tribuna de expertos en la que se dieron cita académicos y se invitó a los candidatos a la Alcaldía de Bogotá para que escucharan la voz de quienes se dedican a estudiar los temas de política pública que les corresponde ejecutar a los políticos. Los dos encuentros anteriores versaron sobre transporte público y el metro.