Un menor quedó sordo por exceso de ruido en una zona rosa de Bogotá

A pesar de que había una orden judicial exigiendo insonorizar los bares del barrio las Ferias, las autoridades y los propietarios de los establecimientos no han acatado a cabalidad la medida. El incumplimiento llevó a que un niño perdiera la audición de su oído derecho.

Alcaldía

En el barrio las Ferias de la localidad de Engativá un menor perdió la audición de su oído derecho, tras el exceso de ruido que generan los bares aledaños a su casa. A pesar de que su mamá interpuso una acción de tutela para proteger el derecho a la salud del niño, y esta salió a su favor en segunda instancia, las autoridades ni los propietarios de los establecimientos han acatado a cabalidad la orden judicial de insonorizar las discotecas. (Lea: ¿Qué deben hacer los bogotanos que tengan problemas de ruido con sus vecinos?)

La lamentable tragedia del menor comenzó hace dos años cuando los médicos le diagnosticaron hipoacusia neurosensorial, enfermedad que le ha causado la pérdida sensorial del oído interno. En principio, dejó de escuchar de manera paulatina hasta el punto en que perdió por completo la audición de su oído derecho.

La enfermedad que en la mayoría de los casos se da en los bebes recién nacidos de forma hereditaria o por un desarrollo anormal en las etapas de gestación del feto, también se puede adquirir después del nacimiento por causa de la vejez, meningitis, medicamentos fuertes que generen efectos adversos para el oído o la exposición a altos niveles de ruido como le ocurrió al menor afectado por  el volumen elevado que maneja la zona rosa de su barrio.

En el proceso de la pérdida de audición que presentó el niño, su mamá interpuso una acción de tutela el cinco de abril del 2013  en representación de su hijo y en contra de la Secretaría Distrital de Ambiente y la Alcaldía Local de Engativá por la afectación a los derechos a la salud y al medio ambiente sano.

El Juzgado 51 Penal del Circuito, que conoció la impugnación del fallo que en primera instancia no fue favorable a las pretensiones de la madre, tuteló los derechos fundamentales del menor y ordenó a estas entidades adoptar las medidas policivas necesarias para hacer cumplir la normatividad ambiental respecto a los niveles máximos de ruido permitidos.

Sin embargo, las autoridades no acataron la orden de inmediato, razón por la que se instauró en el 2015 un incidente de desacato, que fue resuelto de manera favorable y ordenó la insonorización de los bares.

Según Natalia Pérez, coordinadora del Grupo de Acciones Públicas (GAP) de la Universidad del Rosario, centro que ha asesorado el caso, a pesar de que la Secretaría Distrital de Ambiente acató la orden del juez y cerró los bares en cuestión, “de forma intempestiva permitió su funcionamiento desde el mes de diciembre del año pasado, bajo la excusa de que verificaría las labores de insonorización realizadas por los diferentes propietarios, sin tener en cuenta las necesidades de la comunidad en general y sin hacer seguimiento a las actividades”, indicó Natalia Pérez.

Por su parte, la madre del menor dijo que ha sufrido las consecuencias de la actividad de estos bares. “Las personas que concurren a los establecimientos obstaculizan la entrada de mi casa por orden de los dueños de los bares y parquean vehículos en las vías públicas. Son irrespetuosos, incluso he llegado a temer por mi seguridad y la de mi familia”, señaló.

Frente a la denuncia de la madre, la Secretaría de Ambiente explicó que muchos bares ya han cumplido con el sistema de insonorización, pero que hay otros en proceso. “La entidad está trabajando en el cierre de aquellos establecimientos que no cumplen con los niveles de ruido permitidos por la ley. No es una tarea fácil porque constantemente abren nuevas discotecas que no se ciñen a las reglas. Sin embargo, estamos haciendo todo para que acaten la orden, ya interpusimos medidas preventivas e hicimos 45 visitas técnicas”, aseguró Oscar Ducuara,  subdirector de calidad de aire de la Secretaría de Ambiente.

Por el momento, hay 11 establecimientos bajo la lupa de la Secretaría, de esa cantidad cinco han reportado en los últimos meses nuevas obras de insonorización, las cuales están en proceso de evaluación. Los seis restantes ya le hicieron llegar a la entidad las adecuaciones que se les solicitó para poder operar sin problema.

Entretanto, la madre del niño hace un llamado a la alcaldía de Engativá y a la Secretaría de Ambiente para que actúen con agilidad y de esa forma el riesgo de que su hijo pierda la audición por el oído izquierdo sea menor.

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