Hacia un metro en dos fases

Esta semana, el debate sobre el proyecto férreo se centró en la idea de hacer un primer tramo desde Bosa hasta Chapinero.

Hasta la semana pasada los planes del alcalde Gustavo Petro para concretar el comienzo del metro de Bogotá durante su administración se desvanecían luego de que el Gobierno Nacional reconociera que aportaría menos del 70% para financiarlo debido a la “estrechez fiscal” que afronta en este momento. Pero en los últimos días la idea de recortar la línea del metro y comenzar por fases le ha dado otro impulso al proyecto. Respecto a esta alternativa parece haber un consenso entre expertos, directivos de gremios y funcionarios distritales y nacionales.

Uno de los primeros en hablar sobre la idea de recortar la primera línea del metro para reducir costos y comenzar su construcción fue el exgerente de Transmilenio Fernando Rey, quien dijo que una fórmula es llevarlo hasta la calle 72 y no hasta la 127, como estaba previsto. No obstante, según Rey, debe conservarse el mismo trazado, pues de otra forma se perderían los estudios y diseños hechos hasta el momento y ello podría generar un detrimento patrimonial.

En seguida, Simón Gaviria, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), que hasta la semana pasada se había limitado a decir que el Gobierno tenía “estrechez fiscal” y que aún no podía declarar cuál sería el aporte definitivo del Gobierno al metro, también habló de la opción de racionalizar las obras para bajar costos.

Gaviria aseguró que la parte del trazado del metro entre las calles 50 y 100 corresponde a terrenos de alta complejidad y que “no hay consenso aún de que se pueda excavar por debajo de la tierra”. Pero la idea de recortar la primera línea tiene para el director del DNP motivaciones diferentes a las dificultades del suelo bogotano, pues argumentó que en esa área está la principal finca raíz y “sería muy traumático adelantar la obra con excavación sobre superficie, por lo tanto se varía damnificada esa zona por los cinco años que dura la construcción”.

Al alcalde Gustavo Petro le sonó la propuesta de comenzar la construcción con un tramo, pero está convencido de que no se debe recortar el trazado total. “Estamos hablando de dividir el trazado para acortar tiempo y gastos, pero el número de estaciones se mantiene. No vamos a modificar el trazado porque sería quitarle calidad y ese fue el problema de Transmilenio: por buscar disminuir costos, se sacrificó calidad”, afirmó Petro luego de los anuncios que hizo Gaviria.

Petro dijo que se podría comenzar a construir el metro desde el sector de Bosa para luego llevarlo hasta la estación de Lourdes en Chapinero, hasta donde habría 21 estaciones. Luego continuaría la segunda fase con las estaciones hasta la calle 127 (ver gráfico).

Por su parte, Pro Bogotá propone que el metro arranque en el sector de Kennedy y llegue a la calle 72. Esta opción, según Luis Guillermo Plata, presidente de la organización, está soportada en un estudio de factibilidad encargado a Embarq, que se dedica a investigar temas de transporte sostenible. Agregó que esta opción no implica más retrasos y no plantea cambios de trazado, de diseño ni de tecnología, por lo que se puede arrancar con los estudios que Petro presentó a finales del año pasado.