Por una política para la mujer a largo plazo

Con el respaldo de varias organizaciones de mujeres, en el Concejo de Bogotá se radicará un proyecto para garantizar la vigencia de esta política pública.

Uno de los eventos que la Secretaría Distrital de la Mujer ha acompañado en Bogotá. / Secretaría de la Mujer

No sólo los políticos se están moviendo en este año electoral. Organizaciones y redes de mujeres están recogiendo firmas y voluntades para que las diferentes bancadas del Concejo Distrital apoyen un proyecto de acuerdo que consolide la política pública para mujeres en la capital, para que perdure más allá del gobierno de Gustavo Petro, que terminará en diciembre. La presidenta de la bancada de mujeres del Concejo, Olga Victoria Rubio, radicará la iniciativa el miércoles.

Mientras eso sucede, a través de redes sociales, la organización Alerta Mujeres y el Consejo Consultivo de Mujeres Espacio Autónomo (CCM-EA), entre otras organizaciones de la capital, divulgan una carta dirigida a los concejales de Bogotá, en la que expresan su preocupación sobre la sostenibilidad de estas políticas públicas orientadas al reconocimiento de las mujeres y a la incorporación de sus derechos en las agendas de la ciudad.

Rescatan, en ese sentido, el Plan de Igualdad de Oportunidades y Equidad de Género, el Sector Administrativo Mujeres y la Secretaría Distrital de la Mujer (Acuerdo 490 de 2012) creadas en el Distrito y piden apoyo para que no se retroceda en el reconocimiento de esos espacios por el vaivén electoral de este 2015.

La búsqueda de apoyo para no dejar morir esta política viene tomando forma desde el 25 de abril de 2014. Ese día grupos, asociaciones, organizaciones y redes de mujeres suscribieron con la bancada de mujeres del Concejo de Bogotá un pacto político para seguir dándole vida y hacerle seguimiento a la Política Pública de Mujeres y Equidad de Género, con la creación de una comisión accidental. Hoy buscan que esta alianza se vea reflejada en que este proyecto de acuerdo sea incluido y debatido en la agenda legislativa de este año.

La preocupación no es menor, sobre todo si se revisa la experiencia nacional más cercana. La Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer nació como una instancia de alto nivel y hoy es una entidad con muy poco presupuesto. Desde 2010 hasta mediados de 2014 solo se destinaron $5.000 millones para inversión en todo el país, mientras que la Secretaría Distrital de la Mujer ha tenido un presupuesto de $33.204 millones en los dos años que lleva de funcionamiento y parece no ser suficiente para la realidad de violencia que vive la capital. Según Medicina Legal solo entre enero y julio de 2014, 58 mujeres fueron asesinadas en la capital, esa cifra llegó a 67 en el mismo periodo de 2013.

“La Secretaría Distrital de la Mujer tiene el presupuesto más pequeño de las 13 secretarías que hay en Bogotá, pese a que más de la mitad de la población de la capital son mujeres (51%). Por eso hemos luchado desde 2013 para que les dieran espacios físicos para trabajar, para que las mujeres violentadas física y psicológicamente puedan acudir y tengan una orientación”, dice la concejal del Mira, Olga Victoria Rubio, quien detalló que este proyecto de acuerdo buscará más presupuesto para esta política y unos lineamientos claros para sacar adelante su implementación.

“En Bogotá no debería pasar lo mismo que a nivel nacional. La Secretaría Distrital de la Mujer, pese a que es una entidad nueva, que empezó a funcionar en enero de 2013, ha tenido un presupuesto importante que ha permitido espacios como las casas refugio (existen seis en la ciudad); las casas de igualdad de oportunidades para las mujeres (hay una en las 20 localidades), y el consejo consultivo, donde se han empoderado políticamente”, asegura Martha Buriticá, líder del movimiento de mujeres que ha trabajado con la Secretaría Distrital.

“Si no aprovechamos este momento histórico donde la bancada de mujeres está fuerte estamos en nada”, concluyó Rubio. Por lo pronto, es cierto que antes de que existiera esta política pública en la capital, la violencia contra las mujeres se pensaba como un problema que afectaba sólo a las más pobres, cuando es claro que se presenta en todos los estratos. Esto sin hablar del poco poder y representación política que tienen en todos los órdenes. En el Concejo de Bogotá, por ejemplo, solo el 30% de concejales son mujeres y eso, porque dos ellas reemplazaron a quienes renunciaron por sus investigaciones penales cuando estalló el carrusel de la contratación.

Pronto se sabrá si el Concejo de Bogotá respaldará la petición de las mujeres para que la zozobra del último año de gobierno no afecte la sostenibilidad de una política que busca posicionar los derechos políticos de las mujeres, así como darles atención jurídica y psicológica cuando son víctimas.

 

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