Una vida por $5.000

Durante 2013 se han reportado 4.000 llamadas por incidentes relacionados con alcantarillas. El Distrito ha invertido $1.000 millones en reposiciones. Algunas tapas robadas han sido encontradas en municipios de Cundinamarca

Alcantarilla donde falleció Michel Dayana Barrera, de dos años de edad. El incidente ocurrió en la avenida Jiménez con carrera 9ª. / Liz Durán

La familia de Michel Dayana Barrera, la menor de dos años que falleció este sábado al caer en una alcantarilla en la avenida Jiménez con carrera 9ª, velará su cuerpo hoy, luego de que Medicina Legal la valorara en la mañana del domingo. Briggit Ramírez, madre de la niña, ha hablado poco y está evaluando si demanda al Distrito. Lo único que dijo fue que su hija “estaba observando unas palomas, dio unos pasos y cayó en la alcantarilla”.

Este duelo trascendió. El alcalde Gustavo Petro no tardó en solicitar los videos de la zona para esclarecer lo sucedido. Además dijo que “quienes robaron la tapa de la alcantarilla anoche, por donde cayó la niña, deben ser procesados por tentativa de homicidio”. Mientras avanzan las investigaciones policiales, Margarita Córdoba, subdirectora de emergencias del Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae), dijo que “un grupo especializado de salud está haciendo el acompañamiento a toda la familia. La Secretaría de Integración Social va a brindar todo el apoyo para lo que tiene que ver con el entierro y las honras fúnebres de la niña”.

Este episodio generó algunas dudas sobre la manera como están procediendo las autoridades en estos casos. Pese a que un soldado y un policía que transitaban por el lugar ingresaron en la alcantarilla y pese a que participaron cinco estaciones de bomberos con 35 hombres, cinco máquinas extintoras y dos camionetas, seis ambulancias, 200 hombres de la Policía y 21 auxiliares de salud, la niña fue encontrada dos horas después de que su madre llamara a la línea 123.

El riesgo es inminente. Durante 2013 la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) ha recibido alrededor de 4.000 llamadas a la línea 116, en donde los ciudadanos han reportado incidentes por la ausencia de tapas de alcantarillas. Según la EAAB, existen 2.800 alcantarillas sin tapa que han sido reportadas este año, “es decir, 2.800 escenarios de riesgo”, dice Francisco Castiblanco, director operativo de la entidad.

Durante 2013, asegura Castiblanco, la EAAB ha invertido $1.000 millones en la reposición de tapas de alcantarillas. “Hace cinco años, cuando las tapas eran de materiales reciclables, como el hierro, se robaban anualmente 8.000. Hoy están hechas con polímeros o PVC, que son materiales no reciclables. Aunque han disminuido los hurtos, se siguen reportando casos. Si bien algunas tapas pueden pesar entre 80 y 200 kilos (son rellenadas con cemento), se las siguen robando”.

La mayoría de casos se presentan en el centro de la ciudad: “Un ejemplo es la avenida Los Comuneros. Hace como seis meses terminaron de entregarla y se reportaron 116 robos de tapas de alcantarillas, todas hechas con material reciclable. Ahora, si uno va a Chía, Cota o Zipaquirá, se encuentra con las tapas de la empresa, con los seriales y todo”, dice Castiblanco.

De hecho, el director operativo de la entidad asegura que “por cada tapa que está hecha con material no reciclable le pueden dar a la persona $5.000 y por las que todavía tienen concreto o hierro les dan máximo $15.000. Es un costo alto para la ciudad, porque las tapas en concreto cuestan entre $90.000 y $100.000. Las reciclables valen entre $400.000 y $1 millón, dependiendo del diámetro”.

Además de que la ciudadanía debe pagar el costo de estas reparaciones, “hay otros gastos operativos. Si nosotros no dedicáramos tanta gente a esta labor podríamos enfocarnos en otras cosas. Tenemos un grupo de 14 verificadores para las zonas en donde se han robado tapas”. Reponerlas, según la entidad, puede tardar entre 12 y 24 horas.

En todo caso, vigilar las alcantarillas destapadas no es tarea fácil. En la actualidad hay 190.000 en toda la ciudad. “Son 340.000 elementos susceptibles de hurto o vandalismo si se suman los sumideros que también tenemos bajo nuestro mantenimiento”, explica Castiblanco.

Pese a que la Empresa de Acueducto es la que tiene más tapas de este tipo en la ciudad, empresas como Codensa, Gas Natural y ETB también cuentan con alcantarillas, pero aún no han reportado cifras oficiales sobre tapas robadas. De hecho, luego de que se conociera la muerte de Michel Dayana Barreara, los ciudadanos han empezado a preocuparse. Por ejemplo, Consuelo Serna, habitante del norte de la ciudad, denunció que en la “carrera 9ª con calle 127, en la calzada oriental, hay una alcantarilla de ETB destapada desde hace más de cuatro meses”.

Otro lugar en donde se han reportado denuncias es la Autopista Norte con calle 170. Al respecto, Castiblanco señala que “en la calzada norte-sur hay 32 tapas de alcantarilla, pero 14 son de la Empresa de Acueducto. Las restantes son de Codensa y Gas Natural”.

De otro lado, Astrid Gómez, subcomandante de la estación de Policía de La Candelaria, le dijo a este diario que es “poco frecuente que se roben las alcantarillas en el sector. Hemos encontrado algunos robos por parte de habitantes de calle, y cuando eso pasa a veces nosotros mismos colocamos las tapas”.

El riesgo de caer en una alcantarilla destapada depende de la profundidad, que, según la EAAB, puede variar entre uno y 30 metros. En el caso de Michel Dayana Barrera, la alcantarilla tenía nueve metros de profundidad. “Abajo pasa el río San Francisco. Probablemente cayó en el agua. A veces el nivel de agua llega hasta el pecho y el río brama mucho”, explica el director operativo de la EAAB.

En febrero de 2011 El Espectador había recorrido la zona en donde murió la niña de dos años. En ese entonces encontró alcantarillas sin tapa en ese mismo lugar. Sin embargo, el Acueducto asegura que en la mañana del sábado “no existía reporte de que hubiese una alcantarilla destapada en ese sitio”.

 

 

 

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