Una y Max, los perritos de Bogotá que ayudan en la tragedia de México

Los caninos, que hacen parte del equipo de Bomberos que viajó al país azteca para ayudar a las víctimas, contribuirán con su olfato e instinto para a quienes aún están atrapadas bajo los escombros.

Max y Una. Bomberos de Bogotá

No exageran quienes los han llamado héroes de cuatro patas. La labor realizada por los perros que asisten las labores de búsqueda y rescate tras el sismo que sacudió a México el martes ha sido decisiva para dar con sobrevivientes bajo los escombros. A los caninos de origen mexicano que ya participan de los trabajos se sumaron en las últimas horas dos sabuesos colombianos: Una y Max, integrantes del equipo de rescatistas nacionales que llegaron este jueves al país azteca para apoyar en las labores de salvamento. (Lea: Rescatistas colombianos se suman a labores de búsqueda en México)

Ambos hacen parte del grupo de Búsqueda y Rescate de Animales en Emergencia (BRAE) del Cuerpo Oficial de Bomberos de la capital. Mientras que Una, de raza pastor malinois, lleva tres años con los rescatistas, Max lleva cinco años en la unidad, es de raza american stanford terrier y cuenta con amplia experiencia en rescates.

No es la primera vez que el olfato e instinto de ambos sabuesos, quienes permanecerán 15 días en México, los hacen héroes en la atención de emergencias, explica el bombero José Cortés: “Estuvieron tras el terremoto en Ecuador y el entrenamiento de ellos ha sido arduo y efectivo, por eso servirán mucho para las labores de búsqueda en México”. (Lea: Asciende a 286 número de víctimas mortales por sismo en México)

Una y Max integran también un equipo de por lo menos 11 canes adscritos a la Unidad de Bomberos de Bogotá, los cuales han sido entrenados para rescatar personas. “Manejamos mucho el perro malinois o pastor belga, el labrador y el golden retriever”, manifestó por su parte el bombero Jesús Cortés, quien lleva nueve años en la entidad, seis de los cuales ha trabajado con perros de rescate. (Lea: Perros, los héroes del terremoto en México) 

“El tiempo que llevan los perros con nosotros varía entre tres a 11 años. Son perros que sirven para la búsqueda y rescate en campo abierto, el entrenamiento con ellos depende de cada guía y lo que se quiera lograr con el perro”, agregó Cortés, detallando que los perros de rescate son animales entregados a su profesión. En Bogotá ya hay varios jubilados, entre ellos, Luna y Fito.

“Luna es una perra labradora que lleva más de 11 años, fue prácticamente la fundadora del grupo BRAE, participó en los rescates tras el terremoto de Ecuador y actualmente está dedicada a trabajar en fundaciones con niños y personas con discapacidad”, precisó.

Una y Max se suman al equipo de caninos que encabezan Frida, Titán, Eco o Evi, sabuesos mexicanos que han hecho la diferencia en las labores de rescate. Por ejemplo, gracias a Frida, una labradora de siete años, los organismos de riesgo han logrado establecer el paradero de 52 personas atrapadas en el terremoto del martes, así como el que lo precedió el pasado 8 de septiembre.