Urgen carriles prioritarios para el SITP

El gigantesco esfuerzo realizado para incorporar para acelerar el nuevo modelo de transporte, incluso con buses de tecnología híbrida de menores emisiones se pierde en el trancón.

metroenbogota.com

La nueva Secretaria de Movilidad, María Constanza García, y el nuevo Gerente de TransMilenio (Andrés Forero es el encargado por el momento) enfrentan retos serios: completar el SITP y mejorar la calidad de servicio de TransMilenio. No puede ser que el medio transporte más usado de la ciudad reciba la calificación de calidad más baja; cuando fue, al menos por un tiempo, la joya de Bogotá. Sobre TransMilenio existen ideas claras (desde hace rato) que requieren ponerse en marcha: rehabilitación de corredores iniciales, estaciones más grandes y rediseñadas para bi-articulados, sistema de rutas más simple; más buses; mejor control operativo y refuerzo en educación de usuarios.

Para el SITP, es fundamental dar el empujón final: completar buses, rutas, terminales y puntos de recarga; aumentar la información y educación de usuarios, y seguir retirando buses y rutas del transporte colectivo. Falta un poco más de la mitad de la tarea; el plazo anunciado por el último gerente es bien difícil. Agosto está a la vuelta de la esquina; los elementos que faltan no. Es en especial preocupante la gestión con empresas operadoras de los pequeños transportadores, y sus líos financieros y administrativos.

Un elemento importante para la consolidación del SITP es que la política de prioridad del transporte público sobre el transporte particular de la Bogotá Humana se materialice en carriles para los buses. El gigantesco esfuerzo realizado para incorporar flota para el SITP incluso con buses de tecnología híbrida de menores emisiones, se pierde en el trancón.

Se requiere asignación de carriles prioritarios a los buses del SITP en corredores de alta utilización. De poco sirve tener buses de bajas emisiones, si se requieren muchos más buses para el mismo servicio. Y eso es lo que pasa cuando no hay prioridad. Y es muy triste ver un bus con 40 pasajeros o más, trancado detrás de cuarenta carros que sólo llevan una persona cada uno.

Este tipo de políticas de prioridad al transporte público han demostrado ser muy efectivas. Luego de las protestas ciudadanas en Octubre de 2013 (por tarifa del transporte público), el Alcalde de Sao Paulo Fernando Hadad puso en marcha un ambicioso plan de verdadero choque. En tres meses, a punta de pintura, designó 291 kilómetros de carriles prioritarios, y le han funcionado muy bien. Los carriles mejoraron la velocidad de los buses en 45% y hoy los paulistas, la mayoría de los paulistas, tienen un servicio de transporte público mejor -mientras consolidan nuevos corredores BRT, y expansiones del Metro y de Trenes Suburbanos.

En Bogotá, las protestas sólo han resultado en anuncios. El gerente de TransMilenio y la Secretaria de Movilidad podrían liderar la implantación de carriles prioritarios para el SITP en Bogotá, con apoyo del IDU. Es muy conveniente que quienes llegan ya hacen parte del equipo de la actual administración. Ojalá el Alcalde les dé el apoyo que necesitan.

Darío Hidalgo*

*Director de Investigación y práctica en Embarq, exsubgerente de Transmilenio. 

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