Usuario que viaja con un ratón como mascota, un nuevo hecho insólito en Transmilenio

En redes sociales es viral un video que evidencia a un roedor que se pasea por el cuello de un pasajero en pleno trayecto de uno de los articulados. Al margen de la incomodidad o repulsión, el comportamiento evidencia la necesidad de fortalecer la cultura ciudadana.

Gustavo Torrijos /El Espectador

Transmilenio se ha vuelto escenario de todo tipo de excentricidades y hechos insólitos: desde casos como el de una mujer que al parecer se tintura el pelo en uno de los articulados hasta episodios penosos como el de una joven que, en pleno trayecto, optó por orinar en uno de los buses. La más reciente extravagancia la protagonizó un usuario que viajaba en el sistema con un roedor como mascota, la cual se aferraba a su espalda ante la mirada de otros pasajeros.

(Las cosas más absurdas que me han pasado en Transmilenio)

El hecho quedó registrado en un video que circula en redes sociales y que, como es usual, no tardó en hacerse viral. En las imágenes se observa cómo el ratón se pasea por el cuello de un usuario que se encontraba de pie, en pleno recorrido de un articulado que estaba repleto de pasajeros. La escena generó repulsión, incomodidad y disgusto entre algunas personas. Y no es para menos.

Una de las fobias más frecuentes entre los ciudadanos es precisamente la aversión o miedo en exceso a los roedores al punto, incluso, de generar no solo repugnancia, sino episodios de pánico y zozobra. Por ello, los usuarios e internautas no tardaron en reprochar el comportamiento del usuario.

En su defensa, y también a través de redes, el pasajero rechazó las críticas y aseguró que el roedor, más allá de ser su mascota, era su “compañero de vida”. El joven, quien dijo ser estudiante, manifestó que la presencia del ratón (a quien llama ‘Motta’) no es más que una evidencia de su gran pasión por los animales.

“¿Les molesta que el roedor rescatado de la calle sea mi amigo y compañero fiel? A mí parecer, es mejor que muchas de las ratas humanas que comentan (…) Está vacunado y pasó por un doloroso proceso de cuarentena en el que casi pierde la vida. Dios lo puso en mi camino. Yo no le salve a él, él me salvó a mí de muchas horas en compañía de la soledad y aquella tristeza que sí contamina y enferma”, argumentó el joven.

Aunque la controversia quedó abierta, para algunos la raíz del problema es una vez más la cultura ciudadana al interior de Transmilenio, un tema tan crítico que el año pasado se invirtieron $2.000 millones tratando de que la educación sea el comienzo de un esquema de transporte más ético y humano.

(El problema de Transmilenio es también de cultura ciudadana)

El asunto es tan prioritario que este año apuestan por 41 estímulos económicos para iniciativas ciudadanas de buenas prácticas y conductas en el transporte masivo en la ciudad. Una evidencia de que además de los asuntos coyunturales o institucionales, hay un vacío de cultura ciudadana por atender.

 

* * *

Si quiere conocer más sobre lo que pasa en Bogotá, lo invitamos a seguir nuestra página en Facebook: