Venta de la ETB: lo que viene

El Concejo debe aprobar la solicitud del alcalde a finales de mayo. Sin embargo, es previsible que la discusión también se traslade a las calles, impulsada por movimientos sociales.

El debate sobre el Plan de Desarrollo que el alcalde Enrique Peñalosa radicó ayer en el Concejo tendrá su foco, de entrada, en la propuesta de vender el 84% de las acciones que tiene el Distrito en la ETB, que al jueves, teniendo en cuenta el precio de la acción, costarían $1,9 billones. Él es consciente y ayer, durante la presentación del Plan, dedicó un buen rato a justificar la iniciativa, como siempre lo ha hecho, diciendo que administrar esa empresa representa un riesgo para el patrimonio público, dada la alta competencia del sector de telecomunicaciones, y por eso prefiere convertirla en plata que le permita hacer inversión social. ¿Qué sigue?
 
Lo primero es el debate en el Concejo, que tiene un mes para discutir y aprobar el Plan. Allí Peñalosa tiene, aparentemente, las de ganar: la coalición de gobierno la integran 34 de los 45 concejales. Es previsible que haya algún reparo, pues en ese grupo las opiniones no son uniformes. El concejal Antonio Sanguino, de la Alianza Verde, partido oficialista, dijo ayer, por ejemplo, que pedirán primero un diagnóstico confiable de la empresa, pues hasta ahora no lo convence la venta. Y en caso de que se confirmen las dificultades, prefiere impulsar la idea de que la Alcaldía busque un socio estratégico, más que deshacerse totalmente de la participación pública. Habrá opiniones similares, pero la amplia acogida conque cuenta la administración en el cabildo hace prever que, si no la autorizan a vender todo, al menos sí le permitan una parte.
 
Aunque el proyecto del Plan de Desarrollo ya está radicado en el Concejo, la semana entrante comienza una etapa de presentación que estará a cargo de la Alcaldía y posiblemente se desplace del recinto de la corporación a las calles. El primer debate formal se hará en la Comisión del Plan y está previsto que se celebre después del 20 de mayo. De allí debe pasar a la plenaria, donde debe quedar aprobado a finales de mes.
 
El presidente de la ETB, Jorge Castellanos, explica que una vez el Concejo apruebe el Plan de Desarrollo y autorice a la Alcaldía a vender total o parcialmente la empresa, sigue un proceso reglado por la ley que, grosso modo, puede explicarse así: “Lo primero es contratar un banco de inversión. Este hará una valoración, que llevaremos a unas instancias internas del Distrito para que la aprueben. Cuando eso haya ocurrido, se publica un precio mínimo para la venta y se abre un proceso competitivo que consta de dos rondas: la primera, con el sector solidario, donde se ofrece a todo el mundo, sin puja, a un precio mínimo. Por ejemplo, fondos de pensiones, de empleados y a los mismos empleados de la entidad, que podrán ofertar y generalmente compran pedazos pequeños. Finalmente viene la ronda de competencia entre los posibles competidores privados”.
 
Fuentes que consultó El Espectador declararon que desde el año pasado hay un rumor en el mercado de valores, que viene creciendo desde que se conoció la intención del alcalde de vender la ETB, y tiene que ver con las empresas que estarían interesadas en quedarse con las acciones del Distrito en la ETB. Se trata de multinacionales como Directv, Telefónica, TV Azteca y Tigo-UNE.
La discusión, sin embargo, no solo estará en el Concejo. También es previsible una movilización de sectores sociales que pasarán de las quejas en Twitter a las marchas en las calles. Los cinco concejales del Polo y el de Progresistas, aunque son minoría, tiene ascendencia en sindicatos y movimientos que ya anunciaron en internet que saldrán a defender la empresa.
 
En esos grupos están los trabajadores, que preveían el anuncio de Peñalosa. Abel Amado, tesorero del sindicato de la ETB, insiste en que la empresa no va mal: “Venimos creciendo. Nuestro negocio no es la línea fija. Tenemos el 11 % del mercado de la conexión a internet en el país y el 33 % en Bogotá. Se hizo una gran inversión en infraestructura para un plan a diez años y apenas estamos empezando. Esta es una empresa rentable”. Su mensaje para el alcalde es que lo piense bien y, más bien, aproveche la rentabilidad de la empresa para construir las obras que necesita la ciudad. “Al final nos quedaríamos con la empresa y las obras.. Revise qué obras han quedado para la ciudad después de la venta de sus activos: con la empresa de energía y Tigo… nada”. La apuesta de Peñalosa, al contrario, es salir de la compañía y contar con recursos para construir 30 colegios, cuatro hospitales, ocho jardines, dos megacentros deportivos, troncales de Transmilenio y capitalizar la EPS Capital Salud.