En vilo meta de vivienda para pobres

Con el presupuesto que la administración de Petro asignó para 2014, la entidad gestionaría entre 8 mil y 11 mil casas y no 20 mil, como estaba proyectado para 2014.

A la fecha la Secretaría de Hábitat ha gestionado 16 mil viviendas de interés prioritario. / Archivo - El Espectador

Fue una de sus promesas bandera en el sector social. Desde que formuló su Plan de Desarrollo, el alcalde Gustavo Petro se empeñó en que la ciudad tendría 70.000 viviendas de interés prioritario (VIP) —las menos atractivas en el mercado de la construcción— al terminar su gobierno. Con ello atendería la demanda de la población más pobre de la capital y de las víctimas del conflicto, a quienes destinaría cerca de 40 mil unidades. Pero ahora parece que la meta del mandatario está lejana.

Después de sortear dificultades como la escasez de suelo público, las tensiones con la Nación por la ubicación de las 8.100 VIP gratis que otorgará el Ministerio de Vivienda en Bogotá y de dar vida a normas vitales para el desarrollo de su visión de ciudad, como el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), al alcalde Petro no le dan las cuentas del presupuesto de 2014 para cumplir su ambicioso plan de vivienda.

En el proyecto, radicado el vienes 1º de noviembre ante el Concejo, quedó en evidencia que la Secretaría de Hábitat, encargada de la política de las 70 mil viviendas de interés prioritario, tendrá $185 mil millones en 2014, mientras que en 2013 tuvo $246 mil millones asignados. Es decir, que contará con el 24% menos, que equivale a $61 mil millones.

¿Qué impacto tiene esta disminución? “Es lógico que la reducción de recursos lleva a un ajuste en el cumplimiento de metas. Así lo contempla incluso el mismo Plan de Desarrollo”, dijo a este diario la secretaria de Hábitat, María Mercedes Maldonado.

El Espectador consultó los indicadores establecidos por la Secretaría de Hábitat en el Plan de Acción de su programa establecido a mediados de 2012, en el que una de las metas señala que en 2014 el Distrito debe gestionar 20 mil VIP, cuyo valor unitario es de máximo 70 salarios mínimos ($41’265.000, de los cuales el Distrito aporta un subsidio de $15 millones al constructor). La idea desde que se formuló el Plan de Desarrollo Bogotá Humana fue que la cifra aumentara progresivamente cada año, por eso el reto en 2012 fueron 6 mil casas, mientras en 2013 fueron 11 mil.

El problema es que para cumplir con las 20 mil viviendas para 2014, Hábitat necesitaba un aumento de recursos. Ahora sólo alcanzará a designar dinero para subsidiar entre 8 mil y 11 mil unidades, como lo conoció este diario. De manera que para cumplir la meta inicial hubiera necesitado unos $300 mil millones.

Pero lo cierto en la administración es que no hay recursos para todas las necesidades que tiene el Distrito, como lo explicó el miércoles el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, en la presentación del presupuesto ante los medios de comunicación. De hecho, para cubrir todas las inversiones de los programas se hubieran requerido unos $3 billones más. “Todas las entidades pedíamos más. No se está castigando a ninguna cartera, pues incluso a Hábitat en el último día de discusión se le dieron $50 mil millones más de los inicialmente programados. En general, se trató de optimizar los recursos para 2014”, dijo el funcionario.

El proceso para definir el presupuesto de 2014 fue uno de los más tensos dentro del gabinete. Incluso, Blu Radio reveló que la secretaria Maldonado consideró en algún momento renunciar si bajan drásticamente sus recursos. También se sabe que otro de los molestos con la asignación fue el secretario de Educación, Óscar Sánchez, aunque el gabinete quedó intacto.

Más allá del efecto político que pueda tener la incertidumbre con la meta de VIP, el tema pone de presente la dificultad que tiene la administración para financiar sus proyectos más ambiciosos en el sector social. El reto de las viviendas, además, es una de las maneras del alcalde de consolidar su enfoque para evitar que los pobres sigan viviendo en los extramuros y asegurar atención a las víctimas del desplazamiento.

Una de las situaciones que explican por qué el Distrito no tiene dinero suficiente para sectores como Hábitat, es que deberá destinar $227.440 millones para pagar la indemnización a los afectados por el derrumbe del relleno Doña Juana en 1997, tras el fallo emitido hace un año por el Consejo de Estado. El Distrito pidió al alto tribunal que le permita pagar la suma en dos cuotas entre 2014 y 2015, pues no cuenta con la totalidad del dinero. A esto se suma el subsidio al Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), que el alcalde espera implementar en 2014 y cuesta $150 mil millones.

Otra de las razones que han generado un desbalance en los dineros del Distrito es la rebaja a los pasajes del SITP decretada a mediados de 2012. El excandidato a la Alcaldía Aurelio Suárez contó en la edición del miércoles de El Espectador que la Secretaría de Hacienda tuvo que transferir $165 mil millones para que Transmilenio cubriera a los operadores del sistema el déficit generado por la reducción del pasaje en sus ingresos.

Además, el Distrito tiene atrasado su proyecto de modernización tributaria, con el que pretendía aumentar el recaudo de impuestos, teniendo en cuenta la buena cultura de pago de los bogotanos. Hace un año, Hacienda llevó la propuesta al Concejo, donde no tuvo trámite y hasta el momento la administración no la ha sometido nuevamente al visto bueno del Cabildo.

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@VeronicaTellez