En vilo reubicación de familias cerca al río Fucha

A pesar de haber salido en la madrugada regresaron en la tarde del martes por falta de condiciones para su reubicación.

Foto: Óscar Pérez

El posible desbordamiento del río Fucha, en la localidad de San Cristóbal –suroriente de Bogotá– dejó de ser una preocupación inmediata para el Distrito. La situación está controlada por el momento y el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae) asegura que la creciente que se presentó en la noche del lunes fue un hecho “atípico”. Esto no quiere decir, sin embargo, que la tarea esté resuelta: en la localidad de San Cristóbal cerca de 162 familias que habitan en la ronda del cuerpo de agua se negaron a evacuar la zona y acceder a una reubicación. La Alcaldía Local será la encargada de hacer efectivo el asentamiento.

“Ninguna persona puede habitar a menos de 15 metros del río. El Distrito quiere garantizar las condiciones adecuadas para que ellos habiten en un lugar seguro pero aún no tenemos notificaciones de predios en donde se pueda adelantar la reubicación”, dice José Antonio Perdomo, funcionario del Fopae. Anoche evacuaron a 14 familias en el sector de Laureles, ubicado en los límites de la localidad: “Ingresaron al proceso de reasentamiento 34 adultos y 20 menores. Solicitamos ayuda del ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) y de la Alcaldía Local”. Hasta hace unas horas la entidad había emitido 20 actas de evacuación.
Pero las familias de Laureles regresaron en la mañana de este martes a sus casas. Rodrigo Torres vive con seis familias en una casa de dos pisos que queda a menos de 10 metros del río Fucha: “Nadie nos ha ofrecido una reubicación. No han traído ningún papel, nada. Todo se inundó pero no perdimos la casa”.

Diana Ayara, gestora local de la localidad, cuenta que las personas no han querido salir porque no hay un lugar digno en donde puedan estar. “Solamente les dieron unas colchonetas, pero sobre una reubicación como tal no se ha hablado. En los 22 años que llevo viviendo aquí esta es la primera creciente del río”, agregó. Al cierre de esta edición, funcionarios de la Secretaría de Integración Social trabajaban con las familias para que aceptaran el reasentamiento voluntariamente.

Este martes el Acueducto de Bogotá estuvo en el río Fucha para hacer la limpieza y el mantenimiento del canal y reparar los taludes , que por la creciente se vieron afectados también. Hace dos años la empresa canalizó 4.500 metros de su ronda entre la avenida Boyacá y el río Bogotá para ampliar su capacidad al doble y retirarle los sedimentos y aguas residuales que le llegaban del norte, centro y sur de la ciudad. La entidad también construyó tres kilómetros de interceptores (tuberías de 3 metros de diámetro) para evitar que las aguas contaminadas de Kennedy y Fontibón siguieran llegando a su cauce. Las obras permitieron un mejor tránsito de las aguas lluvias para mitigar las inundaciones.
 

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