¿Violación o falsa denuncia?

En un enredado choque de versiones se convierte el caso de la mujer que denunció a dos policías que supuestamente la abusaron sexualmente.

Gustavo Torrijos, El Espectador

La Policía amaneció este lunes como protagonista de un nuevo escándalo que, al final del día, dejaba más preguntas que certezas. Una mujer denunció ante la Fiscalía el abuso sexual del que presuntamente ella y una compañera fueron víctimas dentro de la estación del barrio Restrepo, en la localidad Antonio Nariño, al sur de Bogotá. Señaló a un capitán y a un subintendente como los agresores, pero el cruce de versiones entre ambas partes hace que, hasta ahora, no haya nada claro de manera oficial.

Aún no parece haber discusión sobre la forma como ellas fueron a parar a la estación: el sábado pasado las arrestaron por haber robado en un almacén de un centro comercial del sur de la ciudad. También está claro que la empresa afectada con el hurto no quiso interponer la denuncia y que las mujeres hoy están libres.

El choque de versiones es por lo que ocurrió dentro de la estación de Policía. La denuncia de la mujer, interpuesta ante la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía de Puente Aranda, localidad vecina a Antonio Nariño, indica que fueron accedidas violentamente por el capitán y el subintendente, quienes las habrían chantajeado al pedirles sexo a cambio de la libertad. Los uniformados, entonces, las habrían llevado hasta una oficina de la estación para consumar el abuso ese mismo sábado. El domingo, efectivamente, quedaron libres, y una de ellas decidió denunciar el hecho en la URI. El lunes en la mañana los medios hacían eco de la versión que recibió la Fiscalía.

Todo esto recordó inicialmente el caso de Sandra Catalina Vásquez Guzmán, una niña de nueve años que en 1993 fue violada y asesinada en una estación de Policía de la capital por un patrullero. Pero el actual caso, obviamente, tiene otras connotaciones.

El general Humberto Guatibonza, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, afirmó ante los medios que, ceñidos al protocolo, otros uniformados que conocieron la denuncia acompañaron a la supuesta víctima, el mismo domingo, a que la valoraran en Medicina Legal.

En sus declaraciones de este lunes en la mañana Guatibonza afirmó que la versión de los policías implicados es que una vez se aseguraron de que la empresa afectada con el robo no iba a denunciar, decidieron dejar en libertad a la mujer que posteriormente denunció. “Lo que ellos manifiestan es que nunca la accedieron ni tuvieron absolutamente nada con ella. Es lo que estamos investigando”, precisó el alto oficial.

El Espectador se comunicó con Medicina Legal y con la Fiscalía, pero en ambas entidades aseguraron que apenas avanzaban en la investigación. De hecho, inicialmente la Fiscalía indicó a los medios que se abstendría de emitir conceptos sobre este hecho, porque estaba en juego el buen nombre de los policías y de las mujeres.

En el transcurso del día, sin embargo, se filtró desde el propio ente investigador el resultado de los exámenes médicos, que al parecer determinaron que no había signos de acceso carnal violento.
Las investigaciones, por lo pronto, continuarán. La Defensoría del Pueblo de Bogotá designó funcionarias especializadas en delitos de género para que verifiquen la denuncia. El ente acusador, por su parte, determinará la responsabilidad penal, mientras que la Policía abrió una de carácter disciplinario.

Aunque los altos mandos de esta institución fueron cautos al referirse al tema, a cuentagotas se han conocido versiones anónimas de uniformados que indican que las mujeres se ofrecieron a tener relaciones sexuales con el capitán y el subintendente, y que sí hubo sexo en la estación, pero que fue consentido. En caso de que esto sea cierto, de todas formas cabe la sanción disciplinaria para los policías implicados, pero se abre la puerta a la posibilidad de que la mujer haya interpuesto una falsa denuncia.

El general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía Nacional, anunció que la investigación de esa institución se basará en la comparación de ambas versiones. Y queda faltando un pronunciamiento oficial de la Fiscalía, que no lo había hecho hasta el cierre de esta edición.