Ya funciona en Bogotá la primera cocina móvil para entornos escolares

Se trata de estructuras que, además de optimizar el espacio en los colegios, ofrecen las mismas condiciones y la calidad de un comedor escolar convencional. El proyecto demanda recursos por $4.830 millones.

Secretaría de Educación de Bogotá

Ideadas como una alternativa para aquellos colegios que no cuentan con los espacios suficientes en los que podría operar un comedor escolar, las cocinas móviles se configuran como estructuras que aseguran el almacenamiento, producción, preparación y distribución de desayunos y almuerzos para estudiantes de la ciudad. La primera de ellas comenzó a funcionar este martes en el colegio Aldemar Rojas de la localidad de San Cristóbal, buscando ofrecer comida caliente a 650 menores en desarrollo de sus jornadas escolares.

De acuerdo con la Secretaría de Educación, la cocina está dotada de máquinas lavavajillas, hornos profesionales, procesadoras de vegetales, congeladores y licuadoras industriales. El Distrito sostiene que se trata de una nueva modalidad única en la ciudad y el país que beneficiará a cerca de 5.200 niños y jóvenes en instituciones educativas oficiales de Kennedy, San Cristóbal, Usaquén, Fontibón y Engativá.

“Antes era complicado, solo había dos salones para calentar. Para todos los estudiantes se quedaba pequeño y la comida no quedaba tan caliente", expresó David Sierra, estudiante de grado décimo del colegio Aldemar Rojas.

Como esta, la administración espera entregar en lo que resta del año otras cinco cocinas móviles, que demandan una inversión de $4.830 millones que, además del mobiliario interno, incluyen mesas y sillas independientes para el consumo diario de los alimentos al interior de la institución.

“Gracias a esta nueva modalidad de cocinas móviles y a los 122 comedores escolares que operan en Bogotá, 170 mil estudiantes serán beneficiados con comida caliente en los colegios públicos, bajo los más altos estándares nutricionales y de seguridad”, manifestó el alcalde Enrique Peñalosa.

Con las nuevas cocinas móviles se espera reducir hasta un 20% el tiempo de preparación de los alimentos, sumado a la optimización de los espacios de las instituciones y la garantía en la oferta de alimentos inocuos y nutritivos, según la secretaria de Educación, María Victoria Angulo.

De forma paralela, la administración entregó dos comedores escolares, uno de ellos en el colegio Rodolfo Llinás de Engativá, para beneficiar a 2.162 estudiantes, y el otro en la institución educativa Cristóbal Colón de Usaquén para 668 niños y jóvenes.

 

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