Ya funciona plenamente el C-4, el ‘corazón de la seguridad’ en Bogotá

Además de integrar las entidades para atención de emergencias y prevención de la delincuencia, el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) ofrece los servicios básicos para atender incidentes de convivencia y seguridad ciudadana.

Tomada de Twitter @Bogota

Tras casi año y medio de gestión, dotación e integración, este martes la administración distrital informó que ya funciona a plenitud el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), considerado el ‘corazón de la seguridad’ de Bogotá, ideado para brindar atención de emergencias y minimizar la ocurrencia de hechos delictivos en la ciudad.

Según el Distrito, se trata del “más moderno Centro de Comando del país”, desde donde operan organismos de emergencias y agencias de seguridad que, de forma coordinada y articulada, atienden incidentes de convivencia, seguridad ciudadana, de orden ambiental y sanitario. Para ello, se disponen de más de 1.000 cámaras de vigilancia, así como de un sistema de radios troncalizados que permite comunicación en tiempo real entre agencias con señal de calidad y encriptada.

Al C-4, que integra en un mismo espacio a la Línea de Seguridad y Emergencias 123, al Cuerpo Oficial de Bomberos Bogotá y al Instituto Distrital de Gestión y Riesgos (Idiger), se suma ahora el Centro Automático de Despacho (CAD) de la Policía Nacional.

“Con este C-4 por primera vez están integradas todas las entidades de atención de emergencias. Este es un esfuerzo muy grande porque acá se centralizan todos los despachos de atención. Por primera vez Bogotá tiene la tecnología para brindar la atención adecuada a los hechos que se presentan. Este año terminamos con más de 1.600 cámaras conectadas al C-4”, manifestó el alcalde Enrique Peñalosa.

A su turno, el secretario de Seguridad distrital, Daniel Mejía, aseguró que para transformar y modernizar lo que el Distrito considera el “cerebro de las emergencias de la ciudad”, se han invertido cerca de $130 mil millones. Tal monto abarca lo destinado al sistema de video vigilancia de Bogotá, “el cual inició en 2016 con 267 cámaras funcionando y terminará el 2017 con 1.500”.  

“Esta integración física y tecnológica facilita que las agencias se puedan coordinar mejor, puedan encontrar cuellos de botella en su operación diaria, pero a su vez puedan resolverlos de una manera más rápida, optimizar costos y recursos; todo pensando en entregar un mejor servicio a los ciudadanos”, manifestó el funcionario, quien también celebró los 10 años de operaciones de la Línea 123, la cual recibe cerca de 41 mil llamadas diarias.

Otro de los avances del C-4 Bogotá son los protocolos de procedimientos que definen el papel y las tareas de cada agencia según la emergencia. Estos según la Asociación Nacional del Número de Emergencia de Estados Unidos, NENA por su sigla en inglés, se encuentran al mismo nivel de los usados por centros de emergencia de alto rendimiento norteamericanos.