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hace 5 horas
El presupuesto del Instituto para 2018 será de $25 mil millones

Zoonosis tendrá hasta unidad neonatal para perros y gatos

En febrero, el centro dejará de ser manejado por la Secretaría de Salud y pasará a manos del Instituto de Protección y Bienestar Animal, que plantea toda una transformación para el cuidado de los animales. ¿Cómo lo hará?

Con la renovaciónde Zoonosis se busca crear un hospital básico de primer nivel y una unidad neonatal. / iStock

Hacer del actual Centro de Zoonosis un complejo dedicado a la adopción y al cuidado de los animales, dotado con un hospital de primer nivel para atender a perros y gatos, y equipado con una unidad materno neonatal destinada a animales gestantes y sus crías: esa es la gran apuesta del Instituto de Protección y Bienestar Animal de Bogotá para 2018. Se trata de un ambicioso proyecto con el que esta entidad, creada hace apenas un año, pretende transformar la atención de animales en riesgo, impulsar la adopción y lograr que Zoonosis ya no cargue con el estigma de ser el último eslabón de una cadena en la que, generalmente, debe hacer el trabajo más ingrato: el sacrificio de animales callejeros.

El plan demanda una inversión cercana a los $800 millones, casi una cuarta parte del presupuesto anual que se destina para Zoonosis: alrededor de $3.000 millones. De acuerdo con Claudia Liliana Rodríguez, la médica veterinaria que lleva las riendas del Instituto desde julio pasado, “el centro debe ser readecuado completamente. Le vamos a hacer una modificación estructural gigante y se va a hacer por etapas”, buscando transformarlo en la Unidad de Adopciones de la entidad. ¿La meta? Dar en adopción el próximo año a cerca de 1.500 animales, es decir, casi que triplicar lo alcanzado este año, cuando 600 perros y gatos fueron acogidos por un hogar.

El primer paso será que el Instituto tome en propiedad el Centro de Zoonosis, actualmente manejado por la Secretaría Distrital de Salud. Según prevé la entidad, en febrero próximo asumiría esta tarea –que implica también hacerse cargo de todo lo relacionado con esterilización– y se pondría en marcha todo el proceso para su apropiación y adecuación: “La Secretaría de Salud no tiene la misión de cuidar animales. Ellos sólo deberían estar recogiéndolos por eventos agresivos. Como nosotros ya existimos, todo el equipamiento pasa al Instituto”, agrega Rodríguez, quien prevé también robustecer la planta dedicada al cuidado de animales y contratar a 60 personas.

Luego, viene lo más apremiante: mejorar el bienestar y el entorno en el que se encuentran los 300 animales que hoy hacen de Zoonosis su hogar. “Tenemos que hacer corrales y adecuar 23 jaulas que están en mal estado, caídas y sin techo. Hay que restaurarlas. También tenemos que mejorar la zona de cachorros. Vamos a poner corrales de recreación para que puedan estar todo el día por fuera y no en esas jaulas. Uno de los grandes retos es mover el mayor número de perros al programa de apadrinamiento en guardería, porque ya no tenemos capacidad”, explica Rodríguez.

A continuación, el Instituto se propone hacer realidad su gran apuesta: un hospital básico, de primer nivel, para brindar una intervención primaria a animales enfermos y víctimas de maltrato. El proyecto está ideado para la atención de casos que no se configuran como una urgencia vital. “Encontramos, por ejemplo, perros en la calle que tienen una sarna severa o que están en un alto grado de desnutrición, pero que no se catalogan como una urgencia veterinaria, pues no se van a morir si nosotros no intervenimos. Lo que queremos con este hospital es prestar esa atención primaria”.

El proyecto difiere de la unidad de urgencias veterinarias que actualmente está en operación y que, en apenas un año, ha atendido a 450 animales, en su mayoría víctimas de atropellamiento (en el 86 % de los casos), envenenamiento e, incluso, abuso sexual. Para 2018, la meta de cobertura de este tipo de hechos –que sí demandan una urgente intervención– es de 2.000 animales atendidos.

En paralelo con el hospital básico, el Instituto busca gestionar la construcción de una unidad materno neonatal pionera en Latinoamérica, ideada para la atención de animales gestantes y lactantes que, según el Distrito, son los que más mueren en las calles. Este espacio servirá también para que personas que eventualmente deseen adoptar tengan un contacto más cercano con cachorros y felinos. Incluso, podrían decidir acoger a algún animal desde el mismo vientre de su mamá.

De forma complementaria, Zoonosis será adecuado con un punto de atención a la comunidad –para reportar casos de maltrato, por ejemplo–, así como una zona para la operación de las brigadas médicas que, dicho sea de paso, han logrado la atención de 300 animales en las localidades más vulnerables de Bogotá y que en 2018 esperan intervenir a 5.000. Todo lo anterior se suma a un punto especializado de adopción y educación.

Al margen de las mejoras y metas previstas para 2018, la directora del Instituto de Protección y Bienestar Animal advierte que Zoonosis ya no seguirá siendo un refugio eterno para animales callejeros. Aunque hay capacidad instalada para atender a 400 animales, la meta es no superar los 200. Eso sí, estarán listos para dar en adopción. “El resto deben permanecer en guarderías campestres, pero no vivir ahí. Tenemos programas que vamos a impulsar desde el Instituto, por ejemplo, el de apadrinamiento, que consiste en que alguien paga un bono para que un perro o gato permanezca en una guardería mientras se logra la adopción”.