Adiós a una de las pioneras en el estudio de las ranas en Colombia

La bióloga María Cristina Ardila, quien formó a varias generaciones de estudiosos de los anfibios y los reptiles, falleció la semana pasada.

La profesora María Cristina Ardila fue una de las pioneras en el estudio de los anfibios en Colombia. Víctor Manuel Holguín - Agencia de Noticias de la U. Nacional

El 2018 iba a ser un año especial para la profesora María Cristina Ardila Robayo. La Universidad Nacional, donde había desarrollado una prolífica carrera como científica, había planeado hacerle un homenaje. Los cursos de campo de taxonomía y sistemática animal que ella ideó, cumplían 45 años. Hoy siguen vigentes y para muchos estudiantes de biología fueron la puerta de entrada para empezar a visitar y conocer las distintas regiones naturales de Colombia. En palabras del también biólogo Gonzalo Andrade, se trató de una metodología de trabajo clave que sigue destacándose entre las universidades colombianas.

Ardila, sin embargo, falleció a finales de la semana pasada. “Con tristeza recibimos la noticia del fallecimiento de la profesora María Cristina Ardila. Dejó un muy importante legado a la ciencia colombiana”. “La herpetología colombiana ha perdido a una de sus grandes representantes. La profesora María Cristina Ardila Robayo deja un gran legado en el conocimiento de los anfibios y reptiles de nuestro país”, fueron algunos de los mensajes con los que la comunidad científica lamentó la noticia en redes sociales. La Universidad Nacional también expresó sus condolencias recordando parte de su legado.

Es difícil resumir el trabajo de Ardila en pocas líneas. Junto al profesor Pedro Ruiz Carranza, también fallecido, hizo los primeros estudios que describían la diversidad de ranas en Colombia. En los últimos años, recuerda Andrade, también describió varias especies para la ciencia.

De hecho, sus trabajos han sido claves para muchos biólogos que eligen el camino de la herpetología. “Fue formadora de muchos investigadores colombianos que se enfocaron en el estudio de los anfibios y los reptiles”, dice Andrade.

Solo dos de sus trabajos, “Lista actualizada de la fauna de Amphibia de Colombia” y “Biogeographic patterns of Colombian frogs and toads” (Patrones biogeográficos de las ranas y sapos colombianos), han sido citados cerca de 300 veces por científicos, de acuerdo con los registros que guarda Google Scholar.

Ganadora del Premio Alejandro Ángel Escobar de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y miembro de la Academia Colombiana de Ciencia, los últimos esfuerzos de Ardila estuvieron enfocados en proteger una especie en peligro: el caimán llanero. Como directora de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, en Villavicencio (Meta), impulsó programas para repoblar la Orinoquia con esta especie, a través de la incubación y crianza de ejemplares fuera de su medio natural. Posteriormente los devolvían a su hábitat y les seguían su comportamiento. Justamente, la semana pasada estaban concretando la liberación de varios individuos.