El programa acierta un 81% en hombres y 71% en mujeres

Algoritmos digitales podrían detectar la orientación sexual

Ingenieros de la Universidad de Stanford ponen a prueba un polémico programa de reconocimiento facial capaz de determinar si una persona es lesbiana, gay o heterosexual.

Software de reconocimiento facial. / Istock

Dos ingenieros investigadores de la Universidad de Stanford han lanzado un buen chorro de gasolina sobre los debates de orientación sexual y género. Yilung Wang y Michael Kosinski aseguran haber desarrollado un programa de reconocimiento facial que clasifica a personas homosexuales y heterosexuales. Afirman que esta tecnología es capaz de acertar en un 81 % de los casos de hombres gais y en un 71 % en caso de lesbianas.

La tecnología de reconocimiento facial ha tenido un gran desarrollo en la última década. De hecho, el último Iphone X la utiliza para desbloquear el celular y darle vida a los emojis. Trabajos previos a los de los dos investigadores de Stanford ya la han aplicado para relacionar características físicas con comportamientos violentos o pedofilia.

Ya en el siglo XVIII, la frenología, una antigua teoría pseudocientífica sin ninguna validez en la actualidad, afirmaba la posible determinación del carácter y los rasgos de la personalidad, así como las tendencias criminales, basándose en la forma del cráneo, cabeza y facciones. A pesar del desprestigio de esa teoría, con nuevas herramientas de computación los científicos están tratando de darle un nuevo aire, aunque eso signifique meterse en un terreno peligroso.

Wang y Kosinski, los responsables del proyecto, comenzaron recolectando 130.741 fotografías de personas en una página web de citas. Utilizaron esta plataforma, ya que al mismo tiempo se podía encontrar la orientación sexual de cada individuo a través de su perfil.

Después de filtrar las imágenes, llegaron a un total de 35.326 fotos de hombres y mujeres (todos caucásicos) tanto homosexuales como heterosexuales (50/50 %).

Para probar que era posible establecer un patrón entre rasgos faciales y orientación sexual, utilizaron un programa de reconocimiento facial conocido mundialmente como VGG-Face. Al alimentarlo con las fotos de las personas y su orientación sexual, y después de reprogramarlo por medio de algoritmos, lograron que este determinara si un hombre o una mujer era homosexual al analizar las proporciones de su rostro, las expresiones faciales y el corte de su cabello, barba o bigote.

Los resultados demostraron que por algoritmos de computación es posible determinar la orientación sexual de una persona, acertando en un 81 % en hombres y en un 71 % en mujeres. Mientras que en otra prueba que ponía a personas a determinar si alguien era homosexual por medio de una foto, solo hubo una precisión de 61 % en hombres y 54 % en mujeres.

Se encontró que los rasgos más influyentes para la clasificación en los hombres fueron la nariz, los ojos, las cejas, los cachetes, la línea de pelo y la quijada. Mientras que en las mujeres se estableció por la nariz, los bordes de la boca, el pelo y el cuello. Un hombre gay, según el estudio, tendría mandíbula o quijada pequeña, menos vello facial, cejas delgadas, nariz más larga y frente más amplia. Esto aplicaría de forma contraría a una mujer lesbiana, la cual también llevaría su pelo más oscuro y optaría por sonreír menos en las fotos.

*Imagen de Yilung Wang y Michael Kosinski

Ignacio Zarante, médico genetista de la Universidad Javeriana, utiliza el software de reconocimiento facial en algunos de sus proyectos para encontrar enfermedades genéticas. Para él, hallar un fenotipo (características físicas) tan complejo que represente la homosexualidad por medio de estas tecnologías es muy difícil. Es por esto que cree que el estudio realizado por los estadounidenses no tiene bases sólidas que soporten estas afirmaciones. En su conocimiento, no se han encontrado que la orientación sexual de una persona esté ligada con la estructura biológica de la misma.

Como se esperaría, la investigación ha generado opiniones encontradas en todo el mundo. Según el periódico The Guardian, esta semana, La Campaña de Derechos Humanos (HRC) y Glaad, dos de las organizaciones más grandes que protegen a la comunidad Lgbti, tildaron el estudio de “peligroso” y como “ciencia basura”.

“Imaginé que despertaría la alarma; ahora estoy pagando el precio”, le dijo Kosinski al periódico The New York Times. Menciona que ha tenido reuniones con la policía del campus al recibir un gran número de amenazas de muerte.

En algunas culturas, las personas homosexuales sufren de abuso físico y mental por parte de sus familias, vecinos y hasta del gobierno. Hoy en ocho países, incluyendo a Irán, Mauritania, Arabia Saudita y Yemen, el homosexualismo es castigado con pena de muerte. Es por esto que un sistema que pueda determinar la orientación sexual de una persona, podría estar perjudicando a mucha gente. Algo que han tenido en cuenta los realizadores del estudio y que reiteran con frecuencia.

 

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