Así será el nuevo vehículo con el que la Nasa explorará Marte

Esta semana fue presentado el diseño del sucesor del Curiosity que, si todo marcha como está previsto, aterrizará en el planeta rojo en febrero de 2021.

Ilustración del vehículo que enviará la Nasa a Marte en 2020./ Nasa

Desde que hace cinco años el robot Curiosity aterrizó en la superficie de Marte, la ilusión de hacer un viaje tripulado a ese planeta ha crecido poco a poco. Aunque ese sueño ha estado atravesado por proyectos sin soporte científico, como el de la firma holandesa Mars One −que abrió una convocatoria a todo el público para ir a Marte con tintes de reality show−, las agencias encargadas de explorar el espacio han ido avanzado para que algún día la fantasía pueda convertirse en una realidad. El siguiente paso para lograrlo lo dio la Nasa esta semana, al revelar cómo será el próximo vehículo que aterrizará en ese planeta en 2021.

De acuerdo a la Nasa, el diseño y la hoja de ruta para que tome muestras más precisas ya están claras. “El ‘Mars Rover 2020’ marca un hito importante para determinar si ha existido vida alguna vez en Marte y para avanzar en nuestro objetivo de enviar seres humanos”, dijo Geoffrey Yoder, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington.

La idea es que ese vehículo sea lanzado en el verano de 2020 y pueda aterrizar en febrero del año siguiente. Desde su llegada tratará de analizar si alguna vez hubo condiciones favorables para que existiera vida microbiana y evaluará la disponibilidad de recursos de Marte. Y para hacerlo contará con unos equipos mucho más sofisticados que su antecesor.

Pese a que se moverá sobre las mismas seis ruedas y tendrá un peso similar (cerca de una tonelada), sus instrumentos son mucho más avanzados. Por ejemplo, tendrá un conjunto de cámaras y un micrófono que permitirán ver y oír todo lo que sucede a su alrededor desde el momento en que empiece a descender. Además, ese aterrizaje podrá hacerlo con más seguridad y en terrenos más escarpados gracias a una serie de mejoras hechas con base a la llegada del Curiosity.

“A medida que va descendiendo, la nave puede analizar si se dirigió a una de las zonas inseguras y desviarse a una segura cerca”, dijo Chen en un comunicado de la Nasa.

Contará también con un sistema nuevo para recoger muestras del suelo marciano y ubicarlas en unos treinta tubos de ensayo. El propósito es que los deje en lugares precisos para que en un futuro sean recuperados por otra misión. Para hacerlo tiene dos instrumentos sobre un brazo robótico que le permitirá determinar cuáles sitios son mejores para tomar las muestras a través de un análisis químico, físico y orgánico.

Por otra parte, en su mástil llevará un radar de penetración terrestre que le permitirá examinar la composición del subsuelo, y una serie de sensores que estudiarán las condiciones meteorológicas.

Como lo explica la Nasa por medio de un comunicado, esta misión hace parte del Programa de Exploración de Marte que, además de estos dos vehículos, incluye tres naves espaciales que girarán en la órbita del planeta rojo y un módulo de aterrizaje fijo en 2018. 

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