Compañía desarrolla robot sexual para mujeres

La Inteligencia Artificial ha avanzado en los últimos años. Hoy promete un nuevo robot que tendría un pene diseñado para ser anatómicamente perfecto para mujeres heterosexuales y una mente artificial programada para complacer.

Los sexbots son en su mayoría diseñados anatómicamente como mujeres, y el mercado de los sexbots está compuesto casi exclusivamente por hombres. Realbotix

¿Puede la ciencia dar a las mujeres heterosexuales el pene perfecto? De acuerdo con Matt McMullen, el director de la compañía de tecnología Realbotix, sí. En un comunicado, McMullen anunció que su compañía estaba preparando un robot que usaría Inteligencia Artificial y que vendría con un pene biónico diseñado de manera tal que sea anatómicamente exacto para las vaginas.

Aunque parece un argumento sacado de la pestaña de ciencia ficción de Youporn o de un capítulo de Futurama, desde hace varios años, compañías de todo el mundo vienen trabajando en el desarrollo de sexbots, robots o autómatas cuya función es satisfacer sexualmente a los humanos a los que pertenezcan.

Muchos ya lo han logrado. Un hombre en Hong Kong gastó unos 34.000 euros para crear una mujer robótica que llamó “Scarlet Johanson”. La compañía TrueCompanion tiene a “Roxxxy” en el mercado desde 2010 por 7.735 euros. Se conecta por wifi al correo de su dueño, actualiza su software y su personalidad puede ser alterada. Es tan real que le incluyeron un latido, y sistema circulatorio, y a la vez es tan artificial que incluye 42 tipos distintos de pezones.

La diferencia es que nunca se había hecho un sexbot para satisfacer mujeres (heterosexuales en todo caso), es decir, un hombre-bot. “Estamos trabajando en una versión masculina del robot con Inteligencia Artificial”, dijo McMullen al diario Daily Star. “Eventualmente tendremos disponible una plataforma para hombres y mujeres”, agregó.

Según la Crónica del Quindío, el hombre/robot (que aún no tiene nombre) tendría penes intercambiables, pelucas y ojos personalizados, igual que su versión femenina, Harmony, una muñeca de Abyss Creations que revolucionó el mercado de las muñecas sexuales porque puede ser programada para contar chistes, ser encantadora y recordar las cosas favoritas de quien haya pagado los 4.000 euros que cuesta.

En el caso de Harmony (y del hombre/robot) la interfaz de la Inteligencia Artificial se localiza en la cabeza del robot, no en su anatomía, así que el reto es hacer que el hombre/bot controle su pene biónico. Su mente artificial o su software estaría programado de manera similar a las otras sexbots: para coplacer y con personalidades adaptables a las necesidades de su dueña. 

La Fundación para las Consultas sobre Robótica Responsable (FRR, por sus siglas en inglés), ha elaborado una consulta sobre la ética de los sexbots. El informe que elaboró, Our Sexual Future With Robots, ahonda en la discusión sobre sexualidad y robótica. “El verdadero problema no son las muñecas, sino el comercio sexual. Los robots sexuales serán otro tipo de pornografía”, dijo Kathleen Richardson, eticista de robótica de la Universidad de Montfort, a la BBC. Por ejemplo, ¿aceptaría que se comercializaran sexbots con apariencia infantil? Si los robots no pueden sentir amor, ¿las promesas de una compañera o compañero sentimental que hacen las compañías fabricantes sería publicidad falsa?

Por ahora el hombre/robot que le daría un poco de equilibrio de género al insípido mercado de sexbots está en fase de desarrollo.

últimas noticias