Decodifican el genoma completo del gran tiburón blanco

Investigadores de las universidades de Cornell y de Nova Southeastern, en EE.UU., lograron, por primera vez, decodificar el genoma de uno de los grandes depredadores del planeta. Sus resultados les da pistas de los motivos por los que esta especie ha prevalecido durante más de 500 millones de años en la Tierra.

Tiburón blanco ("Carcharodon carcharias").Pixabay

En la memoria de muchas personas el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) permanece como uno de los grandes depredadores del planeta. El cine lo ha posicionado como una de las especies más terroríficas del océano y como un enemigo de los humanos. Pero, más allá de los mitos que ha expandido la ficción, lo cierto es que detrás de su figura hay una serie de secretos que siempre han apasionado a los científicos y que poco a poco han logrado resolver. Esta semana dieron un paso crucial: decodificaron por completo su genoma. (Lea "Utilizar bolsas de plástico para comprar fruta y verdura me parece una locura")

Publicada en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), la investigación da pistas que explican los motivos por los que el tiburón blanco ha prevalecido durante unos 500 millones de años, mucho más que cualquier otro vertebrado. Lea Datos de la Nasa muestran que India y China lideran el reverdecimiento de la Tierra)

Además, el estudio, liderado por investigadores de la Universidad Nova Southeastern (NSU), en Florida (EE.UU.), la Universidad Cornell de Nueva York y del Acuario de la Bahía de Monterey (EE.UU.), muestra que esta especie tiene adaptaciones secuenciales en genes clave para la curación de heridas, entre ellos un gen fundamental para la coagulación de la sangre.

"Estas adaptaciones que involucran genes de cicatrización de heridas pueden ser la base de la capacidad de los tiburones para curarse de manera eficiente incluso de heridas grandes", dijo a EFE Michael Stanhope, codirector del estudio e investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria de Cornell.

Por otro lado, el equipo encontró adaptaciones secuenciales en genes con funciones importantes en el mantenimiento de la estabilidad del genoma, es decir, en mecanismos de defensa que contrarrestan la acumulación de daño al ADN de una especie.

El fenómeno opuesto, la inestabilidad del genoma, es bien conocido por predisponer a los humanos a numerosos tipos de cáncer y enfermedades relacionadas con la edad.

"Ahora descubrimos que la naturaleza ha desarrollado estrategias inteligentes para mantener la estabilidad de los genomas en estos tiburones de gran cuerpo y larga vida", comentó Mahmood Shivji, director del Centro de Investigación de Tiburones de la Fundación Save Our Seas de la NSU y codirector del estudio.

"Todavía hay mucho que aprender de estas maravillas evolutivas, incluida información potencialmente útil para combatir el cáncer y enfermedades relacionadas con la edad, y mejorar los tratamientos de curación de heridas en humanos, a medida que descubrimos cómo lo hacen estos animales", añadió.