Descubren que Marte tiene una inmensa capa de hielo oculta en su polo norte

Tras analizar los datos arrojados por la la sonda orbital Mars Reconnaissance Orbiter, científicos de la Universidad de Austin hallaron restos de antiguas capas de hielo en planeta rojo.

Polo norte de Marte.Universidad de Austin Texas - N+1

Científicos norteamericanos han descubierto los restos de antiguas capas de hielo bajo el moderno casquete polar norte de Marte. Los datos recopilados indican que los extensos glaciares en esta región han aparecido y desaparecido muchas veces, debido a los cambios en la órbita y la inclinación del eje del planeta, escriben los autores en la revista Geophysical Research Letters.(Lea Ocho huracanes y 15 tormentas tropicales: así sería la nueva temporada de ciclones)

En Marte, como en la Tierra, existen glaciares polares, los cuales se funden parcialmente durante el verano local en el hemisferio correspondiente, pero en invierno vuelven a crecer. La mayoría de las oscilaciones se producen debido al dióxido de carbono, que se evapora durante la estación cálida y se congela en el frío, convirtiéndose en una capa de hielo seco, bajo la cual se encuentra agua helada espesa. (Lea Lanzan la primera estrategia para proteger a los polinizadores de Colombia)

El casquete polar norte de Marte tiene alrededor de mil kilómetros de diámetro. Estudios anteriores han demostrado que consta de muchas capas y los científicos creen que la acumulación de material en esta área comenzó hace aproximadamente 1,5 a 0,5 mil millones de años y mantiene la historia climática de los últimos cientos de millones de años del planeta rojo.

Pero ahora, Stefano Nerozzi de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.) y sus colegas analizaron los resultados del sondeo del casquete polar norte utilizando un radar SHARAD a bordo de la sonda orbital Mars Reconnaissance Orbiter. Este dispositivo es capaz de estudiar capas subsuperficiales a una profundidad de hasta varios cientos de metros.

Los autores encontraron que los depósitos debajo de la capa polar están compuestos de capas alternas de arena de basalto y agua helada. La proporción de hielo resultó ser inesperadamente alta: del 62% en el Olympia Planum al 88% en las regiones más cercanas al polo. Una concentración tan alta y un tamaño de casquete tan grande la convierten en uno de los reservorios de agua más grandes del planeta.

Según los científicos, si derritiésemos todo este hielo, habría suficiente agua para cubrir toda la superficie de Marte con una capa de agua de aproximadamente un metro y medio de profundidad.

Los investigadores creen que la estructura del glaciar apareció como resultado del calentamiento del clima y los ciclos de enfriamiento, que dependen de la órbita y el ángulo de inclinación del eje de rotación del planeta. Durante los períodos fríos, los casquetes crecieron y, al calentarse, se cubrieron con capas de arena, que los protegieron de la radiación solar y evitaron el deshielo.

Los científicos han considerado durante mucho tiempo la teoría, dentro de la cual el ángulo del eje de rotación de Marte cambió de manera significativa y repetida en el pasado. Durante los períodos con un gran ángulo, las regiones polares durante el año reciben más energía solar, lo que conduce a una disminución de la capa de hielo.

Anteriormente se creía que los casquetes polares del pasado se perdían irremediablemente. Existe la hipótesis de que el cambio en la inclinación del eje de rotación esté asociado con la caída de asteroides grandes, que fueron acompañados por un cambio en la corteza del planeta en relación con el manto. En este caso, en la próxima era, los casquetes polares deberían aparecer en lugares completamente diferentes. Este nuevo estudio contradice esta idea.

Los científicos también descubrieron recientemente un lago de agua líquida a una profundidad cercana al polo sur de Marte, que se convirtió en el primer cuerpo de agua permanente conocido, y también apunta a la reciente actividad volcánica. Uno de los mayores misterios de la etapa moderna de la exploración de Marte es la presencia de metano en su atmósfera. Los resultados recientes de la sonda Mars Express confirmaron su presencia, pero la sonda Trace Gas Orbiter no lo notó.

*Este arttículo fue publicado originalmente en N+1, ciencia que suma.