El planeta con zafiros y rubíes que está a 21 años luz

Se trata de un exoplaneta de la constelación Casiopea que se formó a altísimas temperaturas. Esto encontró estudio realizado por la Universidad de Zúrich, Suiza, y la Universidad de Cambridge, Reino Unido.

IlustraciónThibaut Roger

A 21 años luz, en una constelación llamada Casiopea, hay un planeta cargado de zafiros y rubíes. No, no se trata de un cuento o una historia de ciencia ficción, sino de lo que encontró un estudio realizado por la Universidad de Zúrich, Suiza, y la Universidad de Cambridge, Reino Unido.

Se trata del planeta HD219134 B que orbita su estrella a solo un año luz y que tiene una masa cinco veces mayor al del planeta Tierra. Sin embargo, a diferencia de nuestro planeta, lo más probable es que no tenga un núcleo de hierro masivo, sino que sea rico en calcio y aluminio”. (Lea: Astrónomos descubren 104 nuevos exoplanetas)

 "Tal vez brilla de rojo a azul como rubíes y zafiros, porque estas piedras preciosas son óxidos de aluminio, que son comunes en el exoplaneta", explica Caroline Dorn, astrofísica del Instituto de Ciencia Computacional de la Universidad de Zurich y una de las investigadoras.

El estudio, publicado en la revista británica MNRAS, uso una metodología conocida como modelos teóricos para estudiar cómo fue la formación de este planeta y otros tres más.

Esto es lo que explica la página de la Universidad de Zurich: “Se sabe que, durante su formación, estrellas como el Sol estaban rodeadas por un disco de gas y polvo en el que nacieron los planetas. Los planetas rocosos, como la Tierra, se formaron a partir de los cuerpos sólidos que quedaron cuando el disco de gas se dispersó. Estos bloques de construcción se condensaron fuera del gas de la nebulosa cuando el disco se enfrió. (Acá también: Algunos planetas de TRAPPIST-1 pueden tener más agua que la Tierra)

´Normalmente, estos bloques de construcción se forman en regiones donde se han condensado elementos formadores de rocas como el hierro, el magnesio y el silicio", explica Dorn. Los planetas resultantes tienen una composición similar a la Tierra con un núcleo de hierro. La mayoría de las súper-Tierras conocidas hasta ahora se han formado en tales regiones´."

Ahora, no todo el planeta es igual. Las regiones más cercanas a la estrella, a su “sol”, son más calientes, por lo que hace que se trate de áreas más gaseosa.

Teniendo en cuenta esta circunstancia, así como la historia de creación de los planetas, los investigadores calcularon cómo sería el planeta, llegando a la conclusión de que que el calcio y el aluminio, junto con el magnesio y el silicio, son los elementos principales que los constituyen. Mientras, el hierro es escaso. Estas condiciones, explica la investigación, hacen que el campo magnético sea muy distinto al de la Tierra, y que le permita al planeta ser tan exótico.