El telescopio "anciano" que se remodela para descifrar la energía oscura

Con la instalación de un Instrumento Espectroscópico para la Energía Oscura, el telescopio Nicholas U. Mayall pretende revelar cómo la energía oscura y la gravedad han competido desde el origen del universo por darle forma al mismo.

Las primeras observaciones científicas están planeadas para septiembre de 2019.P. MARENFELD AND NOAO/AURA/NSF

Un telescopio de 45 años en Arizona ha sido cerrado temporalmente para modernizarlo con un dispositivo de última generación, diseñado para esclarecer el misterio de la energía oscura en el cosmos.

El telescopio Nicholas U. Mayall, situado en el observatorio de Kitt Peak (Arizona), ha cerrado su cúpula para preparar la instalación de la infraestructura de DESI (Instrumento Espectroscópico para la Energía Oscura), un instrumento que comenzará en 2019 una campaña de observación de cinco años y que revelará cómo la energía oscura y la gravedad han competido a lo largo del tiempo, desde el origen del universo, para configurar cómo se agrupan las galaxias y la materia oscura a gran escala.

"Este día marca un hito enorme para nosotros; ahora retiramos el equipo viejo y comenzamos el proceso de un año para instalar DESI", señala Michael Levi, del Berkeley Lab y director del proyecto. DESI es fruto de una colaboración internacional formada por más de 400 físicos y astrónomos coordinada desde el Lawrence Berkeley National Laboratory (LBNL, California), y en la que participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

DESI utilizará un conjunto de 5.000 robots giratorios, cuidadosamente coreografiados para apuntar su cable de fibra óptica a una secuencia programada de objetos del espacio profundo, que incluye millones de galaxias y cuásares (galaxias que albergan agujeros negros supermasivos en sus núcleos).

Los cables de fibra óptica transportarán la luz de estos objetos a diez espectrógrafos, que medirán sus propiedades y ayudarán a identificar la distancia de los objetos y la velocidad a la que se alejan de la Tierra. Las observaciones de DESI proporcionarán una mirada profunda al universo primitivo, hasta hace unos 11.000 millones de años.

Después de una exposición de 20 minutos, el telescopio apuntará a una nueva porción del cielo, y en menos de un minuto los robots rotarán y cambiarán de posición las miles de fibras ópticas para tomar una nueva exposición. Esta secuencia se repetirá durante toda una noche de observación durante los cinco años de operación de DESI en el telescopio Mayall.

CASI DIEZ VECES MÁS DE DATOS QUE BOSS

DESI escaneará un tercio del cielo y obtendrá cerca de diez veces más datos que su predecesor, el cartografiado BOSS (Sondeo Espectroscópico de Oscilaciones Bariónicas), basado en una secuencia de placas de metal, con fibras conectadas a mano en agujeros perforados para observar los objetos.

Además de proporcionar nuevos datos sobre la expansión y la estructura a gran escala del universo, DESI ayudará a establecer límites a las teorías alternativas a la relatividad general y permitirá conocer en detalle los procesos de formación de la estructura del universo, e incluso podría proporcionar nuevas medidas de la masa de los neutrinos, un tipo de partículas subatómicas abundantes y muy evasivas.

Se espera que la instalación de los componentes de DESI concluya en abril de 2019, con las primeras observaciones científicas planeadas para septiembre de 2019.