Exdirector de Colciencias se defiende de la guerra sucia

Cesar Ocampo le salió al paso a las acusaciones que le hacen desde el Gobierno. "Esas afirmaciones están cargadas de falsedad y mala intención", dice el científico en una carta.

Cesar Ocampo, ex director de Colciencias.

Tan pronto el presidente Juan Manuel Santos declaró "insubsistente" al científico colombiano Cesar Ocampo, quien se desempeñaba como director de Colciencias desde febrero del 2017, comenzaron a circular rumores y acusaciones sobre sus malos manejos al frente de la entidad. 

Ocampo acaba de exponer en un comunicado público su malestar ante esta situación y los argumentos para desmentir lo que se está diciendo sobre su labor al frente de la entidad. Esta es la carta que acaba de compartir con la opinión pública:

"Mi vida ha estado dedicada a la ciencia y al desarrollo científico, tuve la gran oportunidad y honor de ser parte de la NASA desde 1991. En los Estados Unidos, país al que mi familia emigró cuando tenía 2 años, encontré la oportunidad de realizarme como persona y como científico. Vine a mi patria Colombia con la firme convicción que, desde mi experiencia, formación y buena voluntad, podría aportar un granito de arena para contribuir a generar mejores oportunidades de vida y desarrollo para mis conciudadanos.

En su momento fue un gran honor recibir la Dirección de Colciencias, cargo desde el cual esperaba demostrar que las entidades estatales se pueden manejar con visión de futuro, de manera limpia y transparente, pensando en los mejores intereses de la patria y no en mezquinos y diminutos intereses personales, que tanto daño le han hecho a Colombia impidiendo que ocupe el lugar que se merece por sus incalculables riquezas y potencial.

Con tales objetivos en mente, me puse en la tarea de identificar las falencias y debilidades de la entidad con miras en lograr una alineación con los mejores intereses del país y cumplir con lo encomendado por el gobierno nacional. Los hallazgos me llevaron a tomar medidas que bien sabía iban en contra de intereses particulares, pero que esperaba fueran acogidos por el alto gobierno pero que por el contrario resultaron en mi insubsistencia.

Una vez la Presidencia de la República me remueve del cargo y se conocen de manera pública las situaciones irregulares que encontré como Director de la entidad, las cuales intentaban subsanar, inicia una auténtica guerra sucia buscando enlodar mi buen nombre y las intenciones de mis acciones como Director de la entidad.

Entre otras, el día 15 de enero del presente año, en horas de la mañana en el programa “6AM Hoy por Hoy” de Caracol Radio dirigido por Darío Arizmendi, acompañado de su respectiva nota escrita en la página web del mismo medio, se hacen una serie de afirmaciones que atentan contra mi buen nombre, integridad moral y administrativa, sin siquiera haber contrastado la información con otras fuentes, lo cual es la mínima diligencia que debe realizar un medio de comunicación que se precie de imparcial y transparente. Dice la nota en mención, que el Ministerio de Educación detectó irregularidades en mi gestión tales como conflicto de intereses para la compra de satélites pues supuestamente había tenido vínculos contractuales con la firma Satellogic y que fue gracias a que la Secretaria General de la entidad, quien supuestamente detectó la irregularidad, lo que impidió que se firmara un memorando de entendimiento para la compra a dicha empresa de una constelación satelital. Por otra parte, hace alusión a que habría intentado realizar un viaje financiado por la empresa Israelí IAI, viaje que supuestamente “tenía propósitos comerciales para la compra de satélites”.

Las afirmaciones anteriores están cargadas de falsedad y mala intención. En primer término, si la señora Ministra de Educación tiene pruebas de que he tenido algún tipo de vínculo contractual con la empresa Satellogic, la insto a que las haga públicas o como mínimo las ponga en manos de los entes de control respectivos.

Segundo, fue el suscrito quién solicitó a quien en ese momento ejercía funciones como Secretaria General de Colciencias, que expidiera concepto sobre la viabilidad o no de suscribir un memorando de entendimiento con la empresa Satellogic con el objeto de explorar opciones, pues era ella desde la parte legal quien debía hacerlo.

Tercero, es bien conocida por la opinión pública la precaria situación presupuestal de la entidad así que ¿con cuáles recursos Colciencias supuestamente iba a comprar una constelación satelital? Lo que sí se estaba adelantando era un estudio que buscaba demostrarle al país la importancia y necesidad de adquirir capacidades satelitales. Sobre este tema amplío más adelante en el presente comunicado.

Cuarto, en desarrollo del estudio sobre las necesidades y opciones de desarrollo satelital para Colombia que se estaba adelantando, recibimos en la entidad visitas de diferentes empresas interesadas en ofrecer sus servicios, varias de ellas expresaron su invitación para ser visitadas, pero siempre se informó que no se podía aceptar tales invitaciones y que, en caso de realizar visitas, sólo serían posibles si fueran en calidad de comisión oficial del gobierno colombiano.

Es importante aclarar a la opinión pública que en caso de que el alto gobierno aceptara las recomendaciones sobre la necesidad del desarrollo satelital para Colombia, la definición del proveedor de satélites no sería realizada por Colciencias, al no tener la entidad la capacidad presupuestal para realizar tal compra, sino que sería una decisión de gobierno liderada por el señor presidente o el señor vicepresidente basados en un análisis objetivo.

Por último, preocupa y llama la atención que haya sido la Ministra de Educación no solo quién haya realizado el anuncio en rueda de prensa de fecha 11 de Enero de 2018 sobre las supuestas razones para que la Presidencia de la República hubiera decidido declarar mi insubsistencia del cargo, sino que también, según lo difundido por Caracol Radio, haya también actuado como investigadora de las supuestas irregularidades. Cuáles facultades legales le confieren al Ministerio de Educación la potestad para investigar e informar al señor Presidente de la República, sobre actuaciones de funcionarios de entidades que no están bajo su autoridad o responsabilidad?

En repetidas ocasiones, antes de mi declaración de insubsistencia y posteriormente, he solicitado una breve reunión con el Sr. Presidente de la República con el fin de exponerle personalmente sobre lo acaecido, lo cual nunca ha sido posible. Considero que todo ser humano tiene derecho a ser escuchado.

No tengo absolutamente nada que ocultar e invito a los órganos de control a que investiguen mis actuaciones como Director de la entidad y a que se demuestre la veracidad o falacia de las afirmaciones divulgadas por el programa “6AM Hoy por Hoy”.

Por lo anterior, por medio de la presente y de manera pública, en desarrollo de mi legítimo derecho al buen nombre, espero que Caracol Radio me conceda en el mismo programa y horario, la oportunidad de defender mi honorabilidad y exponer las verdadera intención de mis actuaciones.

Anexo: Sobre el tema de la gestión de un programa espacial de ciencia y tecnología, deseo clarificar que se trataba de un estudio que buscaba poner en el radar la discusión de la importancia de esta área de la ciencia para un país en vía de desarrollo. Incluso, junto con otras entidades lideradas por el DNP se estaba trabajando un documento CONPES con orientación similar. En ningún momento se han firmado documentos o se han comprometido recursos del presupuesto de Colciencias u otras entidades para tal fin. Es necesario generar certeza sobre la desinformación que se ha generado. El programa consistía en la generación de activos espaciales para la creación de una industria de conocimiento por medio de la observación espacial, que ofrecería un retorno de inversión significativo para el país en materia de conocimiento y recursos de todo tipo. Esto no quiere decir que se abandonaran las áreas estratégicas y programas nacionales de CTeI del país, se siguieron realizando los consejos desde Colciencias, y pese a la baja inversión de presupuesto para la ciencia en Colombia, que puede ser demostrado en la historia.

La observación espacial abre espacio para cubrir de una manera innovadora, necesidades en materia de conectividad en regiones remotas, así como telemedicina y la educación. Todo esto enmarcado en un proceso de paz, es una opción más que podría evaluarse en cuanto a pertinencia y factibilidad en el país".