ExoMars, la misión que se prepara para resolver uno de los misterios de Marte

Saber si hay o no metano en el planeta rojo es una de las dudas que asalta a la comunidad científica y que no ha logrado ser respondida con precisión. El próximo 23 de marzo, esta nave empezará a recopilar datos para resolver el interrogante.

Ilustración de la misión ExoMars.SINC - ESA

Este año se cumple el aniversario número 15 de la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA), un orbitador que ha ofrecido una imagen global de Marte, desde el subsuelo hasta su atmósfera. Ahora, tras su fase de frenado, el orbitador TGO de la nueva misión ExoMars se prepara para probar sus instrumentos a partir del 23 marzo y, un mes después, ponerlos en funcionamiento con un objetivo prioritario: resolver el misterio del metano en el planeta rojo.

 “Científicamente, no tiene sentido que ese metano esté ahí”, ha comentado Alejandro Cardesín, experto en misiones marcianas de la ESA, durante el congreso De Mars Express a Exomars organizado esta semana en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), en Madrid (España) y al que han acudido más de un centenar de científicos de Europa, Rusia y la NASA.

Cardesín reconoce que hay cierta controversia sobre el hallazgo de metano marciano porque no hay una explicación física convincente. La señal espectral registrada por Mars Express era muy débil, así que se espera que TGO pueda confirmar, o no, su existencia, ya que está diseñada específicamente para detectar gases traza en abundancias muy bajas.

Por su parte, Miguel Ángel López Valverde, coinvestigador de ambas misiones en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), es optimista: “Me aventuro a predecir que, en un breve tiempo tras la llegada de los datos de la nueva misión, vamos a poder responder por fin al misterio del metano”.

El orbitador TGO buscará la presencia de metano en la atmósfera observando ocultaciones solares, o lo que es lo mismo, puestas de sol en el planeta cada aproximadamente dos horas. Estudiará las bandas de absorción de la luz solar al atravesar la atmósfea marciana, buscando la señal de ese gas.

Mars Express y ExoMars se complementan

López Valverde explica cómo se coordinarán Mars Express y TGO para analizar el metano: “Si se observa en un determinado lugar, lo ideal sería mapearlo, ver su distribución y su evolución en los siguientes días. TGO y Mars Express tiene instrumentación para medir en nadir (punto de la esfera celeste opuesto al cenit). Ambas pueden darse cobertura geométrica y temporal en la misma región espectral que complemente los datos sobre metano. Una vez detectado este gas por Mars Express, TGO puede hacer seguimiento de la posible nube”.

Pero el objetivo principal es resolver la incertidumbre alrededor del hallazgo inicial, es decir, saber cómo es el conocimiento completo del metano por parte de Mars Express. “Cuando tengamos todo el ciclo, tal vez con los resultados de TGO tendremos que volver a interpretar los datos de Mars Express”, apunta el investigador, quien destaca también los resultados que ha aportado el proyecto UPWARDS, clausurado durante el congreso De Mars Express a Exomars.

Este proyecto de tres años, financiado por el programa H2020 de la Unión Europea, ha permitido abordar, con nuevas herramientas de análisis y modelos teóricos, cuestiones como el ciclo del agua en Marte, la variabilidad de las tormentas de polvo o el lento escape de su atmósfera hacia el espacio, además del origen del gas metano. La misión ExoMars, junto a su orbitador TGO y el fallido ‘aterrizador’ Schiaparelli –que se estrelló en 2016 contra la superficie marciana–, también prepara un rover para lanzarlo en 2020 con destino al planeta rojo.

 

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