Hallan fósiles de hace cinco millones de años en caverna de Santander

Hasta ahora no existe un cálculo del numero de fósiles que se encontraron, pero podrían ser cientos o incluso miles. El descubrimiento ayudaría a entender la evolución de la megafauna americana y los efectos del cambio climático en aquella época.

En los próximos meses, los investigadores continuarán con la extracción de los fósiles.Mario Murcia (Unal)

En las entrañas de una cueva, ubicada en la provincia de Vélez, sur de Santander, fue hallado el primer cementerio fósil registrado hasta el momento en el país: cientos de vértebras, huesos largos, mandíbulas y dientes de grandes mamíferos herbívoros y carnívoros de hace cerca de cinco millones de años, probablemente de la edad del Plio-Pleistoceno, fueron encontrados por un grupo de investigadores del Instituto Humboldt y la Universidad Nacional, hace cerca de cuatro meses, en el marco de las expediciones Colombia BIO.

En aquella salida de campo, los espeleólogos, encabezados por Yaneth Muñoz y Brigitte Baptiste, se adentraron en este ecosistema no sólo para identificar la fauna y flora característica del lugar, sino también para recoger muestras de lo que sería uno de los escenarios más importantes para la ciencia colombiana, pues ayudaría a entender la evolución de la megafauna americana y los efectos del cambio climático durante aquella época.

El cementerio fósil se encuentra a una profundidad de 500 metros, después de pasar por varios recovecos, chimeneas (túneles grandes) y trepar algunas rocas. Muñoz cuenta que lo que hay ahí son “grandes capas de fósiles de animales que pudieron llegar al lugar por dos razones, posiblemente: porque buscaban refugio y luego no podían salir de ahí o porque fueron usadas como trampas”.

Cualquiera que sea la razón, lo cierto es que la experta considera que los animales nunca cayeron al vacío dado que los restos fósiles están intactos, no están fragmentados. Esto supone que caían sobre algo, seguramente agua.

Ahora, el afán de los investigadores es que el Gobierno nacional, así como las alcaldías y el gobernador de Santander, una esfuerzos para garantizar la protección de estos ecosistemas de saqueadores, guaqueros y aventureros irresponsables.

“Una mandíbula de estas, que es como si fuera de un venado pero tres veces más grande, puede costar en el mercado negro hasta 4.000 dólares. Así que urge proteger el patrimonio nacional para que no salga del país, sino que sea utilizado para la investigación”, remata Muñoz.

Por eso, el siguiente paso consiste en reunir a varios geólogos, arqueólogos, paleontólogos y topógrafos para analizar detalladamente todas las capas de fósiles que hay dentro de la cueva y así saber con certeza qué animales extintos hay. Esta tarea podría tardar hasta tres años y, seguramente, las sorpresas seguirán llegando, dado que estos lugares son sistemas hídricos conectados, por lo que, se cree, podría haber más cementerios en otras partes.

En Colombia, las cavernas más grandes están ubicadas en Antioquia, Huila, Tolima, Santander, Norte de Santander y parte de Cundinamarca; sin embargo, son ecosistemas desprotegidos que no cuentan con “una estrategia nacional robusta ni un inventario nacional para saber más de ellas”, explica el subdirector del Instituto Humboldt, Germán Andrade.

Por ello se reportan casos de cavernas que son utilizadas como marraneras, discotecas, centros religiosos o lugares para practicar deportes de aventura. Ese mal uso está causando su deterioro acelerado y poniendo en riesgo una gran riqueza biótica de aves, murciélagos, peces, insectos y cangrejos endémicos.