¿Hasta dónde podrá llegar el saber científico?

En la Universidad El Bosque, este 22 de mayo, a las cinco de la tarde, el profesor de filosofía William Duica impartirá una conferencia clave para comprender el impacto que el desarrollo tecnológico y de la ciencia tiene en nuestras vidas.

El profesor de filosofía, William Duica, realizará una conferencia para comprender el impacto que el desarrollo tecnológico y la ciencia tiene en nuestras vidas. Universidad Nacional

¿Quién no ha sentido en su niñez una profunda curiosidad por el espacio, por entender que hay más allá de las estrellas y de esas luces incandescentes? ¿Quién no se preguntó alguna vez cómo funcionan la luna, el sol y los cometas? ¿Quién no se preguntó en su infancia de dónde venían las pecas que hacían lucir más tierna la carita de la niña que les gustaba? ¿Quién no se ha preguntado si sus mascotas podrían entender todo lo que se les dice? En realidad, nuestra vida está llena de preguntas. Así ha sido desde tiempos prehistóricos en qué mujeres y hombres se preguntaron qué pasaría al poner el producto de sus actividades de cacería sobre las brasas del recién domesticado fuego.

Las preguntas y los problemas de la realidad han sido el motor de la ciencia, franquear los problemas, las enfermedades, la necesidad de alcanzar una “buena vida”. (Puede leer: El telescopio Hubble cumple 29 años en el espacio)

Desde la invención de la rueda hasta la nanotecnología, se pueden contar millones de preguntas que han movido la curiosidad de la humanidad y su esfuerzo colectivo por resolverlas plasmados en la ciencia.  El desarrollo tecnológico ha sido -según el pensador francés, Marc Augé-, mucho más intenso en estas últimas cinco décadas que en quince siglos, lo cual ha facilitado responder problemas y preguntas que antes eran imposibles de resolver.

Hoy las realidades geográficas fragmentadas y espacios a los cuales no teníamos acceso siglos atrás, han sido alcanzados y estudiados por la geografía, gracias a los sensores remotos, satélites, entre otras herramientas. Algunas enfermedades han sido erradicadas, y en la prensa se anuncia nuevas noticias sobre los avances para erradicar aquellas que parecen indestructibles como el SIDA. Así mismo la conciencia animal comienza a ser estudiada con nuevas tecnologías que facilitan nuestra comprensión.

Todo esto nos lleva a una pregunta crucial: ¿cuáles son los límites del saber científico? Este es el título de la conferencia que el profesor de filosofía de la Universidad Nacional, William Duica impartirá este miércoles 22 de mayo, a las cinco de la tarde en el salón O-101, en la Universidad El Bosque, en el marco de la nueva maestría en Filosofía de la Ciencia recientemente abierta por la institución. Hablamos con él antes de su conferencia:

¿Qué entiende usted por límites para el saber científico y la ciencia?

La idea de límites para la ciencia puede tener muchos significados y en muchos sentidos. Límites tecnológicos, o límites económicos para el desarrollo para la ciencia, o límites socio-culturales para el ejercicio de la ciencia en comunidades que son reacias al saber científico o cambiar sus patrones de creencias. (Le puede interesar: Dispositivo experimental logra generar electricidad usando el frío del universo)

¿Cuál es su enfoque?

Mi enfoque sobre la perspectiva de límites es puramente filosófico y se refiere a la pregunta acerca de si el saber científico tiene límites, si hay cosas que no podemos conocer a través del método científico, o hay realidad que nos escapan al saber científico”, anota el profesor William Duica.

¿Cómo identificamos mucho más fácil los límites?

Una forma de pensar en los límites es pensar en problemas, en preguntas no resueltas, en preguntas que hacen que los científicos estén en la frontera, buscando ir más allá, resolviendo esas preguntas que aún no tienen respuesta.

¿Qué es lo fija los límites del conocimiento científico?

Lo que fija los límites del conocimiento científico es la realidad. Es decir, se considera que el conocimiento científico, es tal, si logra captar la realidad. La realidad es la que fija los límites del conocimiento científico. Y ese es el centro de mi presentación, la conexión entre el saber científico, la noción de realidad, y el papel que cumplen los experimentos en esa relación. (Lea: Detectan la primera molécula que se formó en el Universo: el hidruro de helio)

Aquí puede leer un pequeño apartado de la ponencia del profesor Duica:

"¿Existen límites fundamentales acerca de lo que los humanos pueden saber? Esta es una de las preguntas que formula Carl Sagan en la introducción al famoso libro de Stephen Hawkin, Breve historia del tiempo. La idea de que el entendimiento humano tiene límites en cuanto a lo que puede llegar a saber del mundo ha sido uno de los temas que más ha hecho pensar a los científicos filosóficamente. En esta ponencia me propongo mostrar que podemos prescindir de los presupuestos filosóficos que originan esa pregunta y orientar nuestra comprensión de la ciencia desde una epistemología no representacionalista. El resultado de ese análisis es que, aunque el conocimiento no puede ser sino humano, no por ello tiene límites".