Publicado en Journal of Food Science

La cafeína altera la percepción de qué tan dulce es un alimento

Un estudio aplicado a 107 estudiantes y empleados de la Universidad Cornell, en Estados Unidos, explicó por qué las personas insisten en acompañar el café con algo dulce.

Un estudio aplicado a 107 universitarios reveló el efecto de la cafeína al suprimir el sabor dulce de las comidas. Pixabay.

No es solo el café, es todo lo que contenga cafeína. Té, bebidas energizantes, gaseosas oscuras, hasta chocolate. Consumir esos productos alteran la percepción del gusto, no tanto los sabores amargos y salados, sino los dulces. El efecto es que el paladar minimiza cuán azucarado o meloso está un alimento y la clave estaría en una molécula del cuerpo llamada adenosina.

Así lo descubrió un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, en Ithaca, Nueva York. El estudio, que pretendía explicar por qué las personas insisten en acompañar sus cafés con algo dulce, les demostró que un efecto de estas bebidas altera los receptores de la partícula que regula el estado de alerta y sueño en los humanos.

La adenosina hace que el consumidor esté atento y que, además, por el tiempo en que dure ese estado, el sabor de sus comidas cambie. Específicamente los alimentos dulces, que se perciben en menor medida. Tanto que, acabar un postre no sería suficiente para el paladar porque el cerebro parece no notarlo gracias a la cafeína.

La conclusión surgió tras preparar dos tazas de café instantáneo y descafeinado y dárselos de beber a 107 universitarios. A una de las bebidas se le agregó quinina para hacerlo amargo y a la otra endulzante además de cafeína. Tras tomarlos, los participantes respondieron un cuestionario donde coincidían en que, aquel que tenía azúcar estaba menos dulce que el otro.

Este no es el único estudio sobre la relación entre cafeína y azúcar. Investigaciones previas aplicadas en ratones comprobaría que esta sustancia es capaz de suprimir el sabor dulce de forma duradera, explicaron los tres autores estadounidenses. El resultado fue publicado en Journal of Food Science.