Fue creada por el Centro de Investigación Glenn

La NASA reinventa la rueda

Se trata de la “Superelastic Tire”, una llanta creada a partir de titanio y níquel, que no se pincha y tiene memoria. Resistiría la superficie de Marte.

Nasa

Desde que las primeras naves de la misión Apolo empezaron a ser enviadas a la Luna, hacía 1960, la NASA se ha obsesionado con encontrar una llanta que sea capaz de sobrevivir al terreno de una intemperie desconocida. Pensar, por ejemplo, en llantas regulares como las que tienen nuestros carros y que están infladas de “aire con oxígeno” es un absurdo cuando se trata del espacio. A esto, además, se suma el reto de que los vehículos que van a andar por la superficie de otros planetas deben tener llantas lo suficientemente resistentes para no pincharse y llevar a una misión al fracaso. Cuando se trata de la exploración espacial, las llantas no son un tema secundario.

Es por esto que desde hace varios años el Centro de Investigación Glenn de la NASA, uno de los diez más importantes de esta agencia, viene experimentando para encontrar la “llanta perfecta”. Esta semana, después de variados y fallidos intentos, los científicos del centro se atrevieron a anunciar que lo acaban de lograr. Tanto así, que lo equipararon a la “reinvención de la rueda”.

Bautizada como la Superelastic Tire, la llanta está creada con un material resultante de mezclar titanio y níquel, lo que la hace indeformable. “Cuando ponemos la llanta bajo presión lo que logramos es estrechar los lazos entre las estructuras atómicas. Es una característica que le permite al material reacomodarse atómicamente para adaptarse a la presión y luego regresar a su estado normal sin deformación alguna”, explicó Santo Padula, doctor en ingeniería de materiales e investigador del Centro Glenn, en un video publicado por la NASA. El nivel de resistencia a la presión es tanto, que supera 30 veces al de cualquier otro material.

La llanta, que a simple vista parece estar creada de capas y capas de mallas metálicas, ya fue probada en las instalaciones para investigar la vida en Marte del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA, ubicado en California, Estados Unidos. Un laboratorio donde se trata de recrear al máximo las condiciones de la superficie de Marte y donde, según los científicos, la Superelastic Tire “se desempeñó de manera impresionante en la pista de prueba”.

Aunque la “nueva rueda” está pensada para sobrevivir en el espacio, también podrá tener usos útiles en la Tierra. Por citar algunos ejemplos, la NASA menciona los vehículos todoterreno, los militares, la maquinaria de construcción o aviones con gran capacidad de carga. Esto sin contar con que podría reducir la explotación de caucho del que se crean los neumáticos convencionales: un material que fue considerado el “oro blanco”, ya que su descubrimiento disparó la economía de países como Brasil, que, según Wade Davis, llegó a exportar más de 44 mil toneladas de caucho en 1911. Sin embargo, esto implicó que en otros países, como Colombia, la población de indígenas de Putumayo se redujera de 50 mil a 8 mil sólo entre 1903 y 1906. No obstante, llegar a saber cuánto puede costar tener una de estas superpoderosas llantas, sigue siendo un secreto que la NASA aún no revela.

Lo que sí está claro es que para lograr la “llanta con memoria”, la NASA debió recorrer un arduo camino. El recorrido implicó ruedas de malla de alambre rígido, llantas de caucho lisas soportadas por cámaras de nitrógeno y las ruedas de aluminio de la nave espacial Curiority que, en 2013, casi un año después de descender en Marte, empezaron a tener fallas.