Los genes que podrían explicar la monogamia

La comparación del mapa genético de diez especies demostró que hay ciertos marcadores que influyen en la cantidad de parejas sexuales de los individuos, así como en el compromiso de ambos miembros de cuidar y proteger a sus crías.

La aparición de la monogamia sigue siendo un misterio evolutivo. Cerca del 90% de las aves son monogamas, pero apenas el 3% de los mamíferos lo son.Pixabay

La genética acaba de lanzar un nuevo argumento al eterno debate sobre si la monogamia es natural o heredada. Y aunque los resultados no son definitivos, sí parecen dar luces sobre qué tanto es aprendido y socialmente heredado, y qué tanto responde a una configuración biológica.

Publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el estudio analizó el tejido cerebral de diez especies. Cinco de ellas eran reconocidas como “monógamas”, y otras cinco, eran familiares cercanas pero calificadas, al menos desde el comportamiento animal, como no-monogamas.

Los animales monógamos incluían ratones de California, ratones de la pradera, las aves bisbitas ribereño alpino, las ranas Ranitomeya imitator y un pez cíclido del lago Tanganica en África. Sus primos promiscuos eran ratones venados, ratones de campo, monos, ranas venenosas de fresa y una especie similar de cíclido africano.

El análisis demostró que, en los machos de las cinco especies “monógamas”, hay por lo menos 24 genes cuya actividad fue constantemente aumentada o disminuida en la especie monógama. Los genes involucrados, no obstante, podrían ascender a los cientos, dijo Rebecca Young, una bióloga de la Universidad de Texas involucrada en el estudio.

"Mostramos que mecanismos de expresión génica muy similares están involucrados en la transición de una especie no monógama a una especie monógama”, dijo Young.

Y es que, desde un punto de vista estrictamente genético, la monogamia apareció tiempo después de la poligamia. De hecho, entre las 10 especies estudiadas existen por lo menos un 450 millones de años de evolución de diferencia.

Cabe aclarar que la definición de monogamia que entienden los biólogos no es la misma que se ha construido a nivel social en los seres humanos. Que la definición social de monogamia humana está de acuerdo con nuestra definición operacional de la misma es una discusión bizantina que no fue parte del mencionado estudio.

En ese sentido, la definición de monogamia admitida por el estudio es que es que los animales de dicha especie se que se emparejen durante al menos una temporada de apareamiento, compartan al menos algunos deberes de cuidado parental y unieran sus fuerzas para defender a sus hijos contra los depredadores.

Aunque esta estrategia de apareamiento tiene sus ventajas, Hans Hoffman, uno de los autores principales del estudio, señala que también tiene sus desventajas en términos de supervivencia. 

La aparición de la monogamia sigue siendo un misterio evolutivo. Cerca del 90% de las aves son monogamas, pero apenas el 3% de los mamíferos lo son.

"Tienes que tolerar a otro animal a tu lado durante un período prolongado de tiempo y eso no es fácil. Pueden quitarte la comida, pueden quitarte el refugio, pueden enfermarte con sus gérmenes o lastimarte”, explicó. Adicionalmente, llevar la carga de las crías no es fácil: “son como parásitos. Te quitan tus recursos, hacen tu vida más complicada y difícil pues por ellos, es más probable que un depredador vaya tras de ti”.

Entonces, ¿cómo hizo la evolución para que apareciera la monogamia? La respuesta, en palabras de Hoffman, es “brillante”. A través de químicos cerebrales y cambios hormonales, la biología hizo que emparejarse con un solo individuo sea gratificante. Lo mismo ocurre con el cuidado de las crías: esta actividad libera enormes cantidades de químicos en el cerebro y hormonas que hacen que esta actividad se sienta bien. 

¿Podría este estudio extrapolarse a los humanos? Young no lo ve viable, más no corta la posibilidad. “La monogamia es un rasgo complejo con muchos, muchos genes involucrados", dijo Young a The Guardian. “Hay diferencias entre los individuos y una prueba puede tener que ser muy individualizada para ser efectiva. ¿Pero dicha prueba es imposible? Nunca diría eso”.

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