Los hombres deportistas manejan mejor las tensiones que las mujeres

A pesar de ser más agresivos y competitivos, invierten más tiempo en tener algún contacto físico con su rival tras culminar el juego. Estrechar la mano o dar palmadas en la espalda son algunos de los gestos que suelen tener.

Las mujeres no mostraron tanto acercamiento con sus rivales al terminar el partidoFlickr Chris

En el trabajo, en una relación amorosa, en la casa, en la escuela, en casi todos los escenarios en los que hay contacto con otra persona suelen presentarse conflictos y rivalidades, y el deporte no es la excepción a la regla.

Investigadores de la Universidad de Harvard se pusieron en la tarea de averiguar si hay diferencias significativas en la manera en la que hombres y mujeres deportistas suavizan las tensiones después de una competencia.

Tras analizar el final de varios encuentros deportivos en tenis, ping-pong, bádminton y boxeo, de 44 países, el estudio arrojó que los hombres tienden a tener más contacto con sus rivales después de una competencia con el fin de favorecer una cooperación a futuro.

Mientras que todos los oponentes estrecharon sus manos al final de cada partido, como signo de respeto y juego limpio, pocos rivales mostraron gestos adicionales de afecto, como una palmada en la espalda o abrazo. Sin embargo, cuando ocurrían, eran más los hombres que las mujeres quienes lo hacían.  En tenis, por ejemplo, un 42,5% de los deportistas masculinos tocaron el cuerpo de su rival frente a un 12,5% de las mujeres.

“Durante los últimos 30 años he estudiado las diferencias de género en la cooperación y en la competencia entre grupos y personas. Observé que a pesar de existir una mayor agresividad entre machos, estos eran más propensos a cooperar en grupos grandes que las mujeres”. Le dijo a Sinc, Joyce Benenson, autora del estudio e investigadora en la Universidad de Harvard.

Según los investigadores, estas actitudes están relacionadas con los roles de género asignados tradicionalmente a hombres y mujeres, algo que el investigador del Instituto de Antropología Evolutiva y Cognitiva de la Universidad de Oxford, Mark van Vugt, llama la hipótesis del ‘macho guerrero’ en la que se establece que los hombres han originado la mayoría de los conflictos del mundo impulsados por la competición entre machos. Sin embargo, son más rápidos resolviendo los resentimientos con el fin de trabajar mejor juntos contra cualquier amenaza.

Esto tiene que ver con la organización primitiva. "La estructura social humana se asemeja en este sentido a la de los chimpancés, donde los machos cooperan en grupos del mismo sexo, mientras que las hembras se centran más en miembros de la familia y uno o dos buenos amigos", explica Benenson. Esto significaría que los hombres, a pesar de ser más competitivos y agresivos, son mejores que las mujeres en la resolución de conflictos, no solo en los deportes, sino también en el trabajo, con los amigos y familia.