La menstruación, un desafío para las astronautas que viajan al espacio

Un estudio del King College de Londres propone a las mujeres que son enviadas a misiones largas detener la menstruación. ¿La razón? Un asunto de economizar espacio y evitar dificultades de residuos.

/ Wikimedia - Creative commons

Durante años los viajes que hacían las mujeres al espacio estuvieron atravesados por un mito sin fundamento: en caso de tener la menstruación la gravedad cero iba a producir en ellas un raro efecto. La sangre, decían, se puede acumular en el abdomen y eso puede provocar una peritonitis.

Aunque el extraño argumento perduró por un tiempo, pronto, como lo relata la astronauta Rhea Seddon en una entrevista publicada por en la página web del Centro Espacial Johnson, los expertos se percataron de que no tenía ningún fundamento y por ende ninguna consecuencia en el cuerpo humano. Hasta el momento, 59 mujeres han hecho vuelos. La última fue Samantha Cristoforetti en una misión de la Agencia Espacial Europea.

Sin embargo, lo que sí es cierto es que la menstruación es un desafío por un asunto muy distinto: el espacio que pueden ocupar los artículos de higiene en una nave que va a estar por varias semanas lejos de la Tierra y donde cada milímetro y cada gramo está contabilizado.

Por eso, profesores del King College de Londres y el Baylor College of Medicine, se dieron a la tarea de analizar cuáles son mejores las opciones que tienen las astronautas para evitar la menstruación mientras estén en misiones. Su evaluación la publicó la revista Microgravity.

De acuerdo a su estudio, la supresión menstrual puede ser la mejor opción. Anticonceptivos como implantes o dispositivos intrauterinos es quizás lo más conveniente, especialmente cuando se trata de misiones de larga duración.

Aunque las píldoras fueron una de las opciones que consideraron los investigadores, las cuentas no les cuadran. En caso de que una astronauta sea enviada a una misión de tres años, por ejemplo, tendría que llevar 1.100 pastillas para todo el viaje. Y eso, en términos de espacio y portabilidad, puede generar complicaciones.

Por esta razón, la recomendación es usar anticonceptivos reversibles como los DIU o los implantes subdérmicos. Así, dicen los profesores del King College, se solucionaría en buena medida los problemas de residuos y de espacio.

En palabras de Varsha Jain, investigadora de esa universidad, la tarea de ellos es que las mujeres tengan la mejor información actualizada sobre los anticonceptivos que más les convienen. Aunque, aclara el diario ABC de España, “en última instancia es decisión de la mujer esa supresión, pero las opciones deben estar disponibles por si decide hacerlo”.

“Para cualquier mujer, la elección de un anticonceptivo requiere una cuidadosa consideración de los beneficios y riesgos con respecto a su estilo de vida y necesidades. El entorno de los vuelos espaciales añade cierta complejidad adicional a la ecuación general, y queremos que las tripulantes femeninas puedan tomar decisiones bien informada”, recalca a ese medio Virginia Wotring, profesora en el Centro de Medicina Espacial de Baylor.
 

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2016-04-25T19:52:27-05:00

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Redacción Ciencia

La menstruación, un desafío para las astronautas que viajan al espacio

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