Murió Stephen Hawking a sus 76 años

Según informaron sus familiares, el científico, uno de los más destacados de los últimos años, falleció este martes.

"Estamos profundamente entristecidos porque nuestro querido padre haya fallecido hoy. Fue un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado perdurarán muchos años". Con esas palabras Lucy, Robert y Tim, anunciaron en la noche de este martes (hora colombiana), a través de un comunicado publicado por la agencia británica Press Association, el fallecimiento de su padre, el físico Stephen Hawking. (Lea: El día que el Papa Francisco conoció a Stephen Hawking)

Con 76 años, Hawking se había convertido en una de las figuras más significativas de la cosmología moderna. La enfermedad que empezó a padecer desde 1963 no le impidió ser unos de los científicos más reconocidos en el mundo. Entonces, tenía 21 años y los médicos le habían pronosticado tan solo unos 24 meses de vida. ¿La razón? Tenía esclerosis lateral amiotrófica (ELA), un mal por el que tuvo que pasar el resto de su vida en una sofisticada silla de ruedas. (Lea Hongos en el cerebro, los posibles culpables de la enfermedad de Stephen Hawking)

"Traté de llevar una vida lo más normal posible, y no pensar en mi enfermedad o lamentar las cosas que me impide hacer, que no son tantas", escribió tiempo después. (Lea Así funcionaba la computadora de Stephen Hawking)

Sin embargo, el profesor Hawking, nacido en Oxford (Gran Bretaña) un 8 de enero de 1942, hizo contribuciones claves a la física teórica en las décadas del setenta y del ochenta. Sus aportes, enfocados principalmente en el estudio de los agujeros negros, le abrieron las puertas a los grandes espacios de la ciencia. A los 32 años ya hacía parte de la Royal Society y un lustro después ya había sido distinguido como uno de los profesores más notables de la Universidad de Cambridge, al ser nombrado titular de la Cátedra Lucasiana, ocupada por Newton siglos antes. Justamente, en esa ciudad falleció el mismo día en el que cumpliría años el padre de la teoría de la relatividad, Albert Einstein, y el día del número "Pi".

Otro de los aportes centrales de Hawking fueron sus contribuciones a la teoría de la inflación cósmica. "Es una de las ideas más bellas de la historia de la ciencia", le dijo Max Tegmark, profesor de física en el MIT, al periódico inglés The Guardian.

Pero quizás el hecho que lo catapultó a la fama fue la publicación del libro "Una breve historia del tiempo" en 1988. En Gran Bretaña permaneció en la lista de los más vendidos durante varias semanas. Vendió cerca de 10 millones de copias y fue traducido a 40 lenguas, convirtiéndose en uno de los textos más reconocidos de divulgación científica. 

Aunque sus ideas fueron importantes, no hay duda de que sus posturas frente a la religión, a la probable existencia de vida en el universo, además de su humor y su condición de discapacidad, lo convirtieron en uno de los personajes más sobresalientes en la ciencia en los últimos años. Su palmarés de premios también fue amplio: ganó el Premio Albert Einstein, el Premio Wolf, la Medalla Copley y el Premio Especial de Física Fundamental.

Su vida fue mucho más conocida gracias a la película "La teoría del todo", basada en el libro Travelling to Infinity: My Life with Stephen, de Jane Hawking. En "Breve historia de mi vida", en el cual Hawking narró sus memorias, cuenta cómo llegó a ser un respetado científico en su campo y posiblemente el divulgador de la ciencia más célebre junto a Carl Sagan con la dificultad añadida de su padecimiento.

"Su valentía y persistencia con su brillantez y su humor inspiró a gente de todo el mundo", indicó su familia este martes tras su muerta. "Le extrañaremos siempre".