Murió Vera Rubin, la madre de la materia oscura

Su trabajo permitió determinar una cuarta parte del universo está compuesta por esta sustancia impalpable, además de explicar su papel en la rotación de las galaxias. Muchos cuestionan el hecho de que nunca se hubiera ganado el Nobel de Física por sus hallazgos.

Rubin fue una de las pioneras en descubrir la materia oscura. Aunque no se ganó el Nobel, pasó a la historia en el campo de las mujeres reconocidas en la astronomía. / Aboutspace.com

La astrónoma norteamericana Vera Rubin, cuyo trabajo contribuyó al descubrimiento de la materia oscura, murió el pasado domingo a los 88 años por causas naturales según informaron sus familiares. Nació en una familia judía en Filadelfia (Pensilvania, EE.UU.) y mostró interés desde muy temprano  por la vía láctea y sus particularidades.

Se graduó de Astronomía de la Universidad de Vassar (Nueva York) e intentó entrar a la Universidad de Princeton (Nueva Jersey) sin éxito, pues para ese entonces no aceptaban mujeres en el programa de Astronomía. Solo fue hasta 1975 cuando admitieron a las primeras mujeres en esa carrera.

Entonces se presentó en la Universidad de Cornell, donde estudió física. Más tarde asistió a la Universidad de Georgetown, donde obtuvo su doctorado en 1954. Luego  trabajó en el Instituto Carnegie de Washington y en el año de 1993 fue galardonada con la Medalla Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Empezó a aficionarse por a astronomía desde que su padre la llevó a reuniones de astrónomos aficionados, según reveló el perfil publicado por el Museo Americano de Historia Natural. Y más tarde sería la única especialista en astronomía que se graduó de la prestigiosa universidad Vassar en 1948.

Aunque el primero en hablar sobre la materia oscura fue el suizo Fritz Zwicky en 1933, Rubin halló evidencias sobre su existencia en 1964, junto a su compañero de profesión Kent Ford.

Su trabajo pionero permitió determinar las primeras evidencias de la materia oscura, que se calcula ocupa la cuarta parte del Universo. además de explicar su papel en la rotación de las galaxias.

Para explicarlo de forma más detallada, en 1974, Rubin descubrió que las estrellas en los bordes de las galaxias se movían más rápido de lo que se esperaba. De acuerdo con los cálculos de gravedad utilizando sólo materia visible en las galaxias se evidenció que las estrellas exteriores debían moverse más lentamente.

Entonces los científicos, basados en esas observaciones, propusieron que había materia que no podemos ver y la llamaron materia oscura.

Durante su carrera, Vera Rubin analizó e investigó más de doscientas galaxias. Los últimos trabajos los realizó en Departamento de Magnetismo Terrestre de la Carnegie Institution.

Múltiples reconocimientos avalan su trayectoria, entre los cuales destaca una Medalla de Oro de la Real Sociedad Astronómica de Gran Bretaña, lo que la convirtió en la segunda mujer reconocida por esta institución después de la astrónoma alemana Caroline Herschel en 1828. No obstante, el Nobel de Física nunca le fue otorgado.”La fama es fugaz”, dijo en una entrevista realizada en 1990.
 

 

Temas relacionados