Plan para salvar uno de los mejores centros de investigación de Colombia

Tres universidades se metieron la mano al bolsillo y aportarán $ 2.000 millones para mantener con vida, al menos por 15 meses, a la Corporación para Investigaciones Biológicas de Medellín, uno de los mejores centros de ciencia del país.

Tres universidades se unieron para rescatar a la Corporación de Investigaciones Biológicas de Medellín. CIB

Después de casi dos meses de conversaciones, reuniones, análisis, de tocar puertas aquí y allá, la Corporación de Investigaciones Biológicas de Medellín (CIB), uno de los mejores centros de ciencia en el país, podrá respirar tranquila por unos meses. En la última junta directiva, que se llevó a cabo la semana pasada, tres de las universidades socias decidieron dar su apoyo financiero y aportar un total de $2.000 millones para rescatarla de la crisis que la agobiaba.

La Universidad Pontificia Bolivariana  y la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia, aportarán cada una $ 500 millones repartidos en cuotas mensuales. La Universidad de Antioquia por su parte aportará $1000 millones  en cuotas mensuales de $ 66 millones. El rescate financiero obliga a reacomodar el poder administrativo y estas tres universidades quedarán con un 80% del control de la institución.

Juan McEwen, director de la CIB, explicó que aún tendrán que esperar una semana más para materializar lo acordado pues es necesario que los Consejos Directivos de las universidades den el visto bueno. Si el plan se cumple como está previsto el próximo 15 de julio se firmaría el acuerdo. El rescate financiero, advirtió McEwen, vendrá de la mano de un plan de reestructuración que apunta a que la CIB sea autosostenible en el mediano plazo.

“Estas son buenas noticias por el momento pues hasta hace poco se estaba planteando una liquidación de la institución”, comentó McEwen.

De acuerdo con Scimago Research Group, institución dedicada a medir la actividad científica a nivel mundial, la CIB es uno de los centros líderes de Colombia en términos de producción científica. La CIB cuenta con 6 grupos de investigación, cuatro de ellos en la más alta categoría de la clasificación de Colciencias. De las manos de sus investigadores han salido más de 500 publicaciones científicas y 54 libros que han guiado la formación de médicos en todo el país. En sus laboratorios han sido desarrolladas 53 pruebas especializadas de laboratorio clínico para diagnóstico de enfermedades y 15 pruebas para el área agrícola y ambiental. En promedio, allí se analizan pruebas de 11 mil pacientes afectados por alguna enfermedad infecciosa.

McEwen recordó la importancia que han jugado las universidades durante los últimos 15 años para mantener con vida a la institución. Además de las anteriores, la cuarta socia es la Universidad Nacional. Otra fuente de apoyo han sido los empresarios antioqueños. En el 2000 el Sindicato Antioqueño aporto recursos para superar la crisis de aquel momento.

McEwen dice que estas crisis periódicas son un síntoma más de la pobre inversión que hace el país en ciencia y tecnología. Un buen punto de comparación es que un solo proyecto de investigación en salud financiado por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos equivale a todo el presupuesto que destina Colciencias para esta misma área en todo el país.

“Hace 22 años la Misión de Sabios que reunió el Presidente Cesar Gaviria recomendó que el país pasara de invertir el 0.4% en ciencia y tecnología a invertir el 1% en diez años y el 2% en 20 años. Al parecer se equivocaron en un dígito porque dos décadas después la inversión bajó al 0.2%”, dice con ironía McEwen, “sin inversión no se puede hacer milagros en ciencia”.