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hace 6 horas
Se han registrado 124.993 especies

Por fin un gran catálogo de plantas de América

Quinientos años después de los primeros intentos por documentar la alucinante diversidad de las Américas, los descubrimientos no paran. Botánicos colombianos y otros científicos crearon el primer catálogo con todas las especies del continente.

La flora de plantas de América del Sur es 6 % mayor que las 77.100 especies registradas para África, que tiene un área dos veces su tamaño. / Getty Images

“¡Qué árboles!... todo completamente nuevo para nosotros. Bonpland sigue diciéndome que se volverá loco si las maravillas no cesan pronto”, escribió Alexander von Humboldt en uno de sus diarios de viaje por el continente americano. Doscientos años después, el recuento de maravillas que abrumaron a Bonpland y a tantos otros naturalistas acostumbrados a la austeridad y monotonía de otras tierras no ha cesado, pero al menos ahora existe un único gran catálogo de todas las plantas del continente.

Cada año, como lo acaba de reportar en la revista Science un grupo de 24 botánicos, entre ellos dos colombianos, Rodrigo Bernal y Marcela Celis, se descubren en promedio 774 nuevas plantas en el continente americano y, en total, hasta hoy se han reportado 124.993 especies pertenecientes a 6.227 géneros de 355 familias. El 33 % de las plantas del mundo crecen en el continente americano. Un completo tesoro verde que no para de crecer. Se cree que entre nosotros aún existen unas 25.000 especies por identificar, nombrar y describir.

El esfuerzo por construir un único catálogo de plantas de América comenzó hace más de 25 años. Primero, con la construcción de catálogos locales, regionales y nacionales. En Suramérica, el primero fue el de Perú, elaborado hacia 1991. Los siguieron los ecuatorianos al final de los años noventa, Venezuela en la década del 2000, Brasil hacia 2013 y Colombia, la ficha que faltaba en el rompecabezas, concluyó su catálogo de plantas en 2015.

“La producción de cada uno de esos catálogos fue una tarea larga y difícil. En el de Colombia nos demoramos 15 años, trabajando tres editores y unos 180 botánicos”, cuenta el botánico colombiano Rodrigo Bernal, coautor del trabajo y uno de los editores del catálogo de plantas de Colombia. Fue precisamente la culminación del trabajo en Colombia lo que llevó a la botánica ecuatoriana Carmen Ulloa, líder de esta iniciativa desde el Jardín Botánico de Missouri, en Estados Unidos, a convocar a los otros 23 grandes botánicos americanos para compilar, revisar, estandarizar y crear un gran catálogo.

“Este estudio, que incluye una lista de verificación en línea de 2.600 páginas y una base de datos continuamente actualizada, es un logro monumental que será de enorme interés para los biólogos conservacionistas, ecologistas, biólogos evolutivos, biogeógrafos, administradores de tierras y funcionarios gubernamentales de todo el mundo”, comentó en la misma revista Thomas J. Givnish, botánico de la Universidad de Wisconsin–Madison (EE. UU.). “Este trabajo es el precioso destilado de las vidas de miles de individuos dedicados a la exploración e investigación botánica en los últimos 500 años”.

Los reportes de plantas, sin contemplar el conocimiento botánico ancestral de los pueblos aborígenes, comenzaron hacia 1526, cuando cronistas españoles como Fernández de Oviedo reportaron los primeros árboles y plantas. Entre ellos estaban el tabaco, el ají, el maíz, el cacao, las papas, las piñas y, por supuesto, el aguacate. Todos ellos productos que con el paso de los años cambiaron las costumbres gastronómicas del mundo entero. Detrás de los reportes de cientos de esas plantas, a lo largo de 500 años, como lo apuntó Givnish en su comentario, se esconden las aventuras y peligros de hombres que, a lomo de mula, abriendo trochas con machetes, escalando montañas y aventurándose por ríos caudalosos, fueron documentando una a una nuevas plantas americanas.

Las especies americanas en colecciones y herbarios del mundo ascienden a 22 millones de ejemplares. Entre los grandes botánicos que fundaron las bases del gran catálogo digital que ahora presentan estos 24 autores figuran nombres como Nikolaus von Jacquin, Jean Aublet, José Celestino Mutis, Alexander von Humboldt, Pehr Kalm y John Bartram.

El nuevo y primer catálogo continental, que será protegido, actualizado y compartido de forma gratuita en internet por el Jardín Botánico de Missouri, es el recuento más preciso de las maravillas que casi enloquecen a Bonpland. A escala continental, 51.241 especies se encuentran en el continente norteamericano (42.941 endémicas) y 82.052 en América del Sur (73.552 endémicas), con sólo 8.300 especies compartidas entre los dos continentes. La flora de plantas de América del Sur es un 6 % más grande que las 77.100 especies registradas para África, que tiene un área dos veces su tamaño. Dentro de las Américas, Brasil posee la flora más diversa, con 33.161 especies, seguida de Colombia (23.104) y México (22.969). La familia más diversa es la de las orquídeas (Orchidaceae), con 12.983 especies, seguida de Asteraceae, a la que pertenece el girasol, con 12.043 especies, y Fabaceae, de la que hace parte el fríjol, con 7.473. Veinticuatro familias tienen más de 1.000 especies.

“Nuestros datos muestran que la tasa a la que se describen plantas en las Américas no muestra una tendencia a estabilizarse. En los últimos 25 años se han descrito entre 439 y 1.022 especies (promedio 744) cada año”, concluyeron los autores, advirtiendo que la tarea no está completa.

Pero junto a esta buena noticia hay una alarma para Colombia. Mientras el Jardín Botánico de Missouri anunció la asignación de fondos y delegó la responsabilidad de actualizar constantemente el nuevo catálogo, en nuestro país la tarea de documentar en un mismo registro los nuevos descubrimientos ha vuelto a quedar abandonada o al menos desatendida. La Universidad Nacional, que asumió la responsabilidad de albergar el Catálogo de plantas y líquenes de Colombia, en el que están documentados 1.674 líquenes y 26.186 especies de plantas, no cuenta con un grupo de personas atentos para incorporar el nuevo conocimiento. Desde 2015, cuando se presentó el catálogo que tomó más de 13 años elaborar, hasta hoy, en el país se deben haber descubierto más de 150 nuevas especies. Bernal lamenta que hasta ahora no se haya delegado a nadie para esa tarea en la universidad.