Revista Science, en líos por recibir fondos de una empresa relacionada con el mayor fraude científico

Boyalife, empresa china con la que el medio entrega un premio a jóvenes investigadores, quiere crear el mayor centro de clonación animal junto a científico que fue condenado en Corea del Sur.

A la izquierda Hwang Woo Suk. Sooram Biotech Research Foundation

Science, una de las revistas científicas más grandes y con más prestigio a nivel mundial, terminó metida en un escándalo financiero después de que MIT Technology Review, medio de comunicación del Instituto Tecnológico de Massachusetts, revelará que una de las empresas con la que tiene lazos financieros está relacionada con uno de los mayores fraudes de la ciencia.

Desde hace varios años Science, junto a una empresa China de clonación llamada Boyalife, entrega un premio anual de 20.000 dólares a investigadores jóvenes que trabajen protectos en medicina regenerativa o células madres. Un acuerdo en el que, hasta el momento, ambos parecían beneficiarse, pues mientras la revista, que tiene como editor a la Asociación Estadunidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), le daba prestigió a Boyalife, esta debía financiar el monto entregado y comprometerse a pautar en Science y otras revistas de la AAAS.

Sin embargo, según reveló MIT Technology, esta alianza está en jaque, ya que Boyalife también está asociado con Hwang Woo Suk: un científico de Corea del Sur que tiene una condena suspendida de dos años por violaciones bioéticas. A pesar que fue desprestigiado y expulsado por el gremio académico hace una década, Hwang logró resurgir de las cenizas y fundar la empresa Sooram Biotech Research Foundation, la cual, junto a Boyalife, anunció que construirá el centro de clonación animal más grande del mundo.

Pero la polémica no termina ahí, pues tanto Boyalife como Sooram Biotech han sido empresas con iniciativas cuestionadas. La primera, en palabras de su CEO, Xu Ziaochum, afirmó que planea generar hasta 1 millón de embriones de ganado clonado al año, más invertir en embriones de perros y caballos de carrera. Esto sin contar que también afirmó estar técnicamente capacitado para clonar humanos, una política frente a la que la AAAS ha demostrado estar en contra. Sooram Biotech, por su parte, además de tener como fundador a Hweng, ofrece entre sus servicios generar copias de perros muertos por 100.000 dólares.

Ante esto Meagan Phelan, vocera de Science, explicó en un comunicado, “estamos manteniendo conversaciones internas sobre el patrocinio de este programa de premios sin ánimo de logro, pero este proceso acaba de iniciarse”. Pero esta no es la primera vez que Hwang pone en jaque al medio.

En 2014 el ahora desprestigiado científico publicó dos trabajos en la revista en los que afirmaba haber clonado embriones humanos de los que, supuestamente, había obtenido células madres. No obstante, más adelante se supo que los óvulos con los que trabajó no eran de él, sino que pertenencia al trabajo de dos de sus alumnas y, finalmente, se conoció que los datos del experimento fueron manipulados por Hwang para que fueran publicados como extraordinarios. Dos años más tarde, en el 2006, Science pidió rectificación y el científico fue expulsado de los gremios académicos.

Para MIT Technology Review estos datos, sumados a que más de 26 tweets de la cuenta oficial de Boyalife dan apoyo directo a los trabajos de Hwuang, son suficientes para que Science replantee los lazos financieros con esta empresa. Idea que al parecer ya caló entre las directivas de la revista, quienes parecen estar reconsiderando si deben continuar con este premio.


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