RIP Opportunity, la misión espacial que cambió nuestra manera de ver a Marte

Tras una misión de 15 años y un angustiante silencio de 8 meses, la NASA declarará como terminada la misión del rover Opportunity. Obituario de una histórica incursión marciana.

NASA

Gracias Oppy. Así es como cariñosamente los científicos de la NASA se están despidiendo de la misión Opportunity, el rover que llegó a Marte hace 15 años.

Los científicos de la NASA le perdieron la pista desde junio de 2018, cuando una gran tormenta de polvo abrumó los cielos de Marte. La tormenta, una de las más intensas que ha sido registrada por los instrumentos de la NASA, borró el sol. Eso hizo imposible que los paneles solares de Opportunity se mantuvieran encendidos y la batería interna del rover se agotó, por eso Opportunity entró en modo de hibernación.

Un equipo de ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA envió un último comando de radio al rover anoche, pero no recibió respuesta. Ahora, la NASA dejará de intentar comunicarse con Opportunity, lo que pondrá fin a la histórica misión.

Según la revista The Verge, el equipo ha intentado todos los métodos posibles para comunicarse con “Oppy” utilizando la Red de Espacio Profundo de la NASA, una serie de enormes telescopios de radio aquí en la Tierra que se utilizan para comunicarse con naves espaciales en el Sistema Solar. Pero no han tenido suerte.

Una teoría es que la tormenta de polvo que envolvió a Opportunity fue tan intensa que dejó una capa de polvo en los paneles solares del rover, impidiendo que recibiera la luz solar. Sin embargo, la NASA todavía tenía esperanzas, porque entre noviembre y enero hay vientos intensos en Marte, lo que haría que los paneles solares se despejaran con algo de suerte, y el rover podría volver a moverse, o comunicarse. Tampoco tuvieron suerte.

Opportunity no está muerto, más bien agonizando. En febrero comienza el invierno marciano, que alcanzan los -40 grados Fahrenheit. El rover está preparado y durante 14 años usó las ocho unidades de plutonio y calentadores eléctricos para mantenerse activo. Pero como no tiene batería, no puede moverse y no puede encender sus calentadores.

El rover se congelará hasta apagarse para siempre, pero toda la información que tenemos sobre los inviernos, veranos y tormentas marcianas, se las debemos a Opportunity y a otro rover, Spirit, que aterrizó al tiempo que Opportunity, y duró seis años activo hasta quedarse enterrado en un banco de tierra, en 2010.

La misión Opportunity recorrió más de 45 kilómetros de terreno marciano, el más lejano de cualquier robot de superficie, explorando múltiples cráteres en el planeta, sobrevivió a otra tormenta en 2007 (menos intensa que la de 2018) y ayudó a descubrir señales de antiguos océanos de agua líquida. “Este antiguo clima húmedo puede haber hecho posible que la vida extraterrestre, como diminutos microbios, sobreviviera en Marte hace mucho tiempo”, señala The Verge.

A las 2 pm, la NASA anunciará la decisión final, pero el final de Opportunity es inminente. El planeta rojo seguirá siendo explorado por la misión Curiosity, otro rover de mayor potencia que aterrizó en el planeta rojo en 2012.

Los científicos que hacían parte de la misión Opportunity ya están siendo asignados a otras misiones como la de Curiosity. A 126 millones de kilómetros, los científicos se despiden del rover más longevo de la historia de la NASA.