Sí, los días son cada vez más largos (pero no lo suficiente para percibirlo)

A medida que la luna se aleja de la Tierra, la rotación de nuestro planeta se está desacelerando, lo que hace que los días sean 1/75,000 segundos más largos cada año.

Sí, los días son cada vez más largos (pero no lo suficiente para percibirlo)
Hace billones de años un día en la Tierra era cinco horas y 15 minutos más corto que hoy. Pixabay

Lo más probable es que nadie sea capaz de notarlo, pero, con el tiempo, los días se están haciendo un poquito más largos. Exactamente, 1/75,000 segundos más largos cada año. Así lo descifró un minucioso cálculo realizado por los investigadores Stephen Meyers de la Universidad de Wisconsin-Madison y Alberto Malinverno de la Universidad de Columbia,  el cual fue publicado en la revista Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Específicamente, los científicos combinaron teorías astronómicas y marcas geoquímicas en antiguas rocas para descifrar que hace 1.4 billones de años, la Tierra dio vuelta una revolución completa en su eje cada 18 horas y 41 minutos.

En otras palabras, según explica el periódico inglés The Guardian, esto quiere decir que lo largo del día ha incrementado una “74 milésima de segundo por año desde tiempos precámbricos”. Tal vez, la cifra sea más entendible de esta manera: hace billones de años un día en la Tierra era cinco horas y 15 minutos más corto que hoy.

¿Por qué sucede esto?

A medida que la rotación de la Tierra disminuye gradualmente, la luna se aleja más, por lo que desde hace 1.4 billones de años la luna pasó de estar a unos 44,000km de la Tierra hasta estar a una distancia de 384,400 km.

Específicamente, lo que se propusieron hacer Meyers y Malinvern fue reconstruir estas distancias, incluyendo unas variaciones en la órbita de la Tierra conocidas como ciclos de Milankovitch. Esta fue la parte de las “teorías astronómicas”.

Además, para precisar la frecuencia de estos ciclos, también miraron las proporciones de cobre y aluminio relacionadas con el cambio climático en el sedimento marino Xiamaling, de 1.400 millones de años en el norte de China, y la cresta Walvis de 55 millones de años, en el Atlántico sur. Debido a que los ciclos de Milankovitch afectan la cantidad de sol que llega a los polos del planeta y son los principales impulsores del cambio climático en largas escalas de tiempo, estos sedimentos sirvieron para comprobar las variaciones en la órbita.

Ahora, esto no quiere decir que la Luna se seguirá alejando por siempre de la Tierra. En algún punto en el futuro lejano, alcanzará una distancia estable cuando será visible solo desde la mitad de la Tierra y nunca se verá desde el otro. Lo que, en teoría, haría que los días tuvieran la misma cantidad de segundos a partir de ese momento.

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