Sí: su perro 'hace ojitos' cuando lo miran

Experimentos revelan que, en nuestra presencia, los perros producen más movimientos faciales cuando les prestamos atención que cuando no lo hacemos. Este hallazgo confirma que dichas expresiones son claros intentos de comunicarse con nosotros.

Los perros han vivido con los humanos durante unos 30.000 años. Pixabay

La mayoría de las especies de mamíferos tiene expresiones faciales, pero muchas se han considerado simples reflejos de un determinado estado emocional. Sin embargo, hace unos años se demostró que algunos primates no humanos, ante la presencia de una audiencia, gesticulan de tal modo que sean vistos por otros. 

Un equipo de investigación de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) quiso comprobar si este intento de relacionarse se produce en otros animales que no sean primates, y eligieron a los perros domésticos por su larga historia de convivencia junto al ser humano.

“Los perros domésticos son un modelo interesante para este tipo de estudio ya que poseen una historia única. Han vivido con los humanos durante unos 30.000 años, durante los cuales las presiones de selección parecen haber actuado sobre su capacidad para comunicarse con los humanos”, señalan los científicos en el trabajo publicado hoy en la revista Scientific Reports.

Los resultados revelan que los perros generan expresiones faciales, como levantar las cejas, porque son sensibles a la atención prestada por parte del ser humano. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron una serie de experimentos con 24 perros domésticos de diferentes géneros, razas y edades, utilizando como único estímulo la comida.

Los animales se enfrentaron a cuatro situaciones distintas en las que una misma persona miraba a cada uno de ellos de frente con o sin comida, o se ponía de espalda a los perros con o sin alimento. Todas las reacciones de los canes fueron grabadas en vídeo para ser analizadas.

Según los expertos, los perros produjeron significativamente más movimientos faciales cuando el ser humano se mostró frente a ellos que cuando estaba de espaldas. Además, la presencia de alimentos –un estímulo no social pero excitante– no generó ningún efecto en el comportamiento de los animales.

“Hemos demostrado que las expresiones faciales en los perros están sujetas a efectos de audiencia. Estas pueden adaptarse según la atención humana, lo que sugiere alguna función comunicativa y no simples estados emocionales basados en su excitación”, concluyen los autores, para quienes los gestos son un sistema más flexible que combina procesos emocionales y cognitivos.

Brian Hare, el director del centro de cognición canina en la Universidad de Duke, le dijo al New York Times que “esta investigación demuestra que las expresiones faciales que encontramos atractivas en  los perros ocurren cuando podemos verlas — no como se podría pensar, cuando estamos buscando una recompensa para ellos”.

 

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