Un experimento que transforma el CO2 en piedra

En Islandia, un equipo internacional de científicos ha logrado solidificar este gas de efecto invernadero en menos de dos años inyectándolo en rocas volcánicas.

Esta es la planta geotérmica de Islandia donde se desarrolla el experimento CarbFix. / Wikimedia

 Un grupo de científicos desarrolló un nuevo experimento conocido como proyecto CarbFix, que limita de forma rápida las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera y las transforma en piedras. El plan se puso en marcha en la central eléctrica de Hellisheidi (Islandia) y sus resultados se publicaron ayer en la revista Science.

El CO2 ha sido el gran problema del calentamiento global y por eso los científicos han tratado de crear instrumentos artificiales para capturarlo. Los sumideros naturales de carbono como los bosques a través de la madera, y los océanos a través del plancton, los corales y los peces, no dan abasto con el almacenamiento y la absorción de este compuesto.

Por eso, En Islandia, donde se encuentra la central geotérmica más grande del mundo, un equipo internacional de investigadores diseñó un sistema a través del cual se inyecta dióxido de carbono atmosférico en roca volcánica. De esta manera, los expertos demostraron por primera vez que el CO2 se mineraliza casi por completo en cuestión de meses, mucho más rápido de lo que se pensaba.

Juerg Matter, autor principal de la investigación de la Universidad de Southampton (Reino Unido) le dijo a la BBC que, de 220 toneladas de CO2 inyectadas en el subsuelo de Islandia, el 95% se convirtió en piedra caliza en menos de dos años.

El proceso químico que ocurre es el siguiente: la planta CarbFix mezcla 250 toneladas de gases con agua bombeada desde abajo y sulfuro de hidrógeno. El resultado se inyectó en las piedras volcánicas que se encontraban a una profundidad de entre 400 y 800 metros.

Luego, al estar la roca expuesta al CO2 y al agua, se produjo una reacción química donde finalmente el carbono se convirtió en un mineral calcáreo blanquecino en muy poco tiempo, cosa que sorprendió a los científicos.

Martin Stute, coautor del estudio dijo a la BBC que, "podemos bombear cantidades de CO2 y almacenarlo en una forma muy segura durante un período muy corto de tiempo. En el futuro, podríamos pensar en utilizarlo para centrales eléctricas en lugares donde hay una gran cantidad de basalto y hay muchas opciones", remató.