¿Cómo se forman los huracanes? Una breve explicación

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Los ciclones tropicales, como se llaman estos fenómenos en términos científicos, son una especie de “motores gigantes” que usan aire cálido y húmedo como combustible. ¿Cómo crecen? ¿Cuándo se debilitan? Aquí le explicamos.

El huracán Iota, que en la madrugada de este lunes 16 de noviembre pasó a ser categoría 4, se dirige a Centroamérica, donde afectará, principalmente, a Honduras y Nicaragua. También a la isla de Providencia que en este momento se encuentra en aprietos.

Una de las preguntas que en este momento se hacen muchas personas es ¿cómo se forma un huracán? ¿Qué quiere decir que es categoría 4 o 5? (Lea Cómo prepararse para la llegada del huracán Iota)

Lo primero que hay que decir es que el término científico para llamar a un huracán es “ciclón tropical” y que no todos los ciclones tropicales son llamados “huracanes”. Únicamente los que se forman sobre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico. A los que se originan en el océano Índico se les suele llamar “tifón”.

Hecha esta aclaración, lo segundo que debe saber es la manera en que se forman estos fenómenos. Como lo explica la página de Space Place de la Nasa, los ciclones tropicales son una especie de motores gigantes que usan aire cálido y húmedo como combustible.

“Por eso se forman sólo sobre océanos de agua templada, cerca del ecuador. El aire cálido y húmedo sobre los océanos se eleva desde cerca de la superficie. Y como el aire se mueve hacia arriba y se aleja de la superficie, queda menos aire cerca de la superficie”, explica la Nasa.

En otros términos eso quiere decir que el aire cálido “se eleva causando un área de menor presión de aire cerca del océano”. De hecho, muchos de los huracanes son causados por vientos que soplan a través del Océano Atlántico desde África.

Este aire cálido y húmedo que se eleva es el que actúa como una especie de combustible para la tormenta que empieza a formarse cuando encuentra otro ingrediente esencial: viento.

A medida que ese aire sube y se enfría, el vapor empieza a condensarse y forma gotitas de agua que, posteriormente, forman nubes. Poco a poco, se crea un gran sistema de nubes.

Cuando eso sucede, empieza a crecer y los vientos empiezan a “soplar” en dos direcciones, dependiendo de donde esté ubicado el huracán. Si la tormenta se forma en el norte del ecuador, gira en el sentido contrario a las manecillas del reloj. Si está en el sur, gira en el mismo sentido de las manecillas del reloj.

Al girar cada vez más rápido, se comienza a formar un ojo en el centro. Allí, explica la Nasa, “todo es muy tranquilo y claro, con una presión de aire muy baja. El aire de presión alta superior baja hacia el interior del ojo”.

En ese punto, posiblemente, los vientos empiezan a ser cada vez más fuertes. De eso depende, básicamente, la categoría del ciclón tropical. Cuando llega a 39 millas por hora (o 62,7 kilómetros por hora), la tormenta es llamada “tormenta tropical”. Cuando alcanza las 74 millas por hora (o 119 km/h) es un huracán.

Hay cinco categorías para clasificarlos, según la velocidad del viento: la 1, es cuando esa velocidad es de 74 a 95 millas por hora (mph). En la 2, la velocidad está entre 96 y 110 mph. En la 3, entre 11 y 129 mmp. En la 4, como lo está el huracán Iota, la velocidad se encuentra entre 131 y 156 mph. En la categoría 5, la más alta, la velocidad es de 157 mph o más.

La altura de un huracán también varía pero puede llegar a tener hasta 16 kilómetros. Algo así como 16 torres Eiffel.

El daño que puede causar en la tierra un huracán se calcula según su categoría. Puede ser mínimo (1), moderado (2), extenso (3), extremo (4) o catastrófico (5). Sin embargo, una vez llega a suelo firme, comienza a debilitarse.

Para saber con precisión cómo avanzan, la Nasa los vigila desde dos satélites que son operados por la NOAA. “Geostationary Operational Environmental Satellite”, es como se les conoce en términos técnicos. Gracias a las imágenes que toman, las autoridades pueden saber con precisión cómo avanza cada huracán y cuál es su categoría.

Para entender todo este proceso de manera sencilla, la La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su siglas en inglés) publicó hace unos meses este breve video. (Está en inglés pero se puede activar la traducción simultánea en “Configuración”).

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