Woooooow: el primer mapa de las exclamaciones humanas

Científicos de la U. de Berkeley registraron más de 2.000 sonidos espontáneos entre humanos de diferentes culturas y concluyeron que apuntan a la existencia de 24 emociones diferentes y no 13 como se creía.

Mapa de exclamaciones emocionales creado por científicos de la U. de Berkeley. U. Berkeley

Oh! Oooops! Woooo! mmmmmm! Los sonidos espontáneos que emitimos los humanos en respuesta a nuestras emociones constituyen en sí mismos todo un lenguaje y por lo general dicen mucho más sobre lo que estamos sintiendo que las mismas palabras.

En un intento por atrapar toda esa gama de sonidos y expresiones, producto de un largo proceso evolutivo, científicos de UC Berkeley realizaron un mapa de las respuestas de los oyentes a más de 2,000 exclamaciones no verbales conocidas como "explosiones vocales" y descubrieron que transmiten al menos 24 tipos de emoción. Los estudios previos de estallidos vocales establecen señalaban que ese número se reducía a 13. (Vea aquí el mapa de sonidos). 

Los resultados, publicados en línea en la revista American Psychologist, fueron agrupados por los científicos en el primer mapa de audio interactivo de la comunicación vocal no verbal.

"Este estudio es la demostración más extensa de nuestro rico repertorio vocal emocional, que incluye breves señales de más de dos docenas de emociones tan intrigantes como el asombro, la adoración, el interés, la simpatía y la vergüenza", dijo a través de un comunicado de la Universidad de Berkeley el autor principal del estudio Dacher Keltner, profesor de psicología en la UC Berkeley.

En el mapa generado por los investigadores, los usuarios tienen la oportunidad de jugar con los distintos sonidos deslizando el cursor sobre la pantalla. Al hacerlo encuentran sonidos de rabia, sorpresa, temor, realización, interés o confusión, entre otros.

Una posible aplicación de este trabajo, señaló la universidad en su comunicado, es entrenar asistentes digitales controlados por voz y otros dispositivos robóticos para que reconozcan mejor las emociones humanas basadas en los sonidos. También podría ser útil para trabajar con personas con enfermedades mentales.