Actuación y canto conjugados

“¿Habrá que cantar en los tiempos difíciles?”, original de Bertolt Brecht, con poemas de Enrique Buenaventura, es un espectáculo lírico y teatral protagonizado por Martha Senn y Laura García. Las artistas intentan responder la pregunta.

La mezzosoprano Martha Senn y la actriz Laura García exhiben una manera novedosa de representación artística con el montaje “¿Habrá que cantar en los tiempos difíciles?”.  / Cortesía
La mezzosoprano Martha Senn y la actriz Laura García exhiben una manera novedosa de representación artística con el montaje “¿Habrá que cantar en los tiempos difíciles?”. / Cortesía

Martha Senn: La pregunta “¿Habrá que cantar en los tiempos difíciles?” nos la dejó el dramaturgo y escritor alemán Bertolt Brecht. Él hizo el esfuerzo por dejar el interrogante abierto para que todas las voces que quisieran responderla, lo hicieran, sin importar el momento. Nuestro poeta Enrique Buenaventura dio una respuesta de manera afirmativa con cuatro poemas que son los que integran el espectáculo lírico teatral que vamos a presentar las dos.

Laura García: Así es. Esos cuatro poemas, que están inéditos y que Enrique Buenaventura le dedicó a la voz de Martha, fueron el inicio del espectáculo. Sin embargo, después se incluyeron algunas canciones diversas y a partir de ahí yo hice lo que llaman dramaturgia de actor, que se traduce en el recurso creativo para que la historia se cuente de manera redonda.

M.S.: Y como el trabajo de Laura es totalmente contagioso, he ido aprendiendo y he disfrutado la oportunidad de ser actriz sin serlo. Uno de los aspectos más destacables de este espectáculo es que tiene un ritmo, un color y un fraseo muy especiales.

L.G.: Es que los temas que abordamos son universales y por eso encontré conexiones importantes entre Brecht y Buenaventura. Nosotras añadimos unas canciones como de cabaret de Brecht y Kurt Weill y también hay un dueto que hacemos cada una en su escenario, que es de Rossini y se llama El dúo de los gatos.

M.S.: Desde el punto de vista musical, en principio hacemos un trabajo de selección. Leí todos los poemas y pensé en un paralelo de lo que podría ser la unión entre la poesía de Enrique Buenaventura y los cantos de diversos autores. Entre Laura y yo, y con la visión del director Pedro Salazar, nos dedicamos al proceso de selección para tejer este espectáculo.

L.G.: Lo maravilloso es que en las canciones se habla de todos los temas. El amor, la guerra, la niñez...

M.S.: Claro, es que la música es una extensa gama de emociones humanas...

L.G.: Mi labor fue encontrar el camino para abordar ese tejido desde el punto de vista actoral. Lo que me pasa con este espectáculo es que es difícil explicarlo porque todo está en el escenario. Por ejemplo, tenemos un video con pinturas elaboradas también por Enrique Buenaventura, lo que le da una profundidad audiovisual.

M.S.: También estamos acompañados por un piano de cola y una caja peruana, que se encarga de comenzar el espectáculo con unos cantos indígenas. Así que encontramos una gran variedad y una cantidad de respuestas a la pregunta “¿Habrá que cantar en los tiempos difíciles?”.

L.G.: Hay algo que quiero destacar, que no siempre se encuentra. Hemos establecido una colaboración permanente y muy generosa. Ella me ayudó desde el canto; yo espero haber sido un soporte en lo actoral.

M.S.: Ese soporte ha sido muy importante, porque es muy distinto actuar cuando se está haciendo una ópera y ser actriz. Los cantantes intentamos representar los personajes líricos, pero estamos concentrados en lo vocal. Son dos profesiones diferentes.

L.G.: Casi siempre estamos las dos en el escenario. La diferencia es que a nosotros los actores nos toca hacer de todo, reír y llorar. Por supuesto, cantar requiere un entrenamiento singular. Nosotras les seguimos los pasos a Brecht y Weill, que se unieron para que los actores y los cantantes pudiéramos trabajar juntos.

M.S.: Al hacer una propuesta como esta, en la que lo lírico y lo teatral se unen, se establece un nuevo modelo de espectáculo porque no es un recital, no es ópera, no es un concierto y tampoco es una obra de teatro. Esta es una invitación para todos los artistas a conjugarse y experimentar. No hay que esperar a que lo llamen a uno de la ópera o de una compañía teatral.

L.G.: Las posibilidades siempre son inmensas, por fortuna. Hay que buscar y aparecen cosas originales, como este espectáculo que se ajusta a los tiempos que está viviendo Colombia.

M.S.: Ahora que se está pensando en el posconflicto, la cultura y el arte tienen que empezar a decir cosas. Por eso, aquí está ¿Habrá que cantar en los tiempos difíciles?

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