Iván Duque: así fue su histórico triunfo en las elecciones presidenciales

hace 1 hora

Art Basel se acerca a su medio siglo y debate su rol en el mercado del arte

Art Basel, la feria de arte más prestigiosa y más importante del mundo, se acerca al medio siglo de existencia inmersa en el debate sobre el rol que representa y los cambios a los que está sujeto el mercado del arte.

Art Basel es la mayor cita anual de coleccionistas de arte contemporáneo de todo el mundoCortesía

Largas filas de elegantes mujeres y hombres -ataviados algunos de ellos con atuendos poco convencionales y muchos con la altivez de quien se sabe elegido- se formaron hoy a las puertas de los inmensos pabellones que acogen a Art Basel, que hoy abrió sus puertas a sus invitados.

El público en general, quien no sea un potencial comprador, un coleccionista, un marchante, un experto de prestigio o algunos de los invitados de los patrocinadores, deberá esperar al jueves.

La feria este año celebra su cuadragésimo novena edición y lo hace con entusiasmo y optimismo porque las cifras no podrían ser más halagüeñas: 4.000 artistas expuestos, 290 galerías presentes de 35 países, el evento en plena expansión internacional, atención mediática mundial, centenares de ricos coleccionistas y un mercado en expansión.

Puede leer: No Place: ganancias del arte a un fondo común

Según un informe comisionado por Art Basel al banco UBS, el mercado del arte se recuperó en 2017 tras dos años de caída, con un aumento de las ventas de un 12%, hasta los 63.700 millones de dólares (54.000 millones de euros).

El estudio revela que un 46% de esas ventas se hicieron en las ferias de arte, con Art Basel y sus tres sedes -Basilea, Miami y Hong Kong- con un papel preponderante.

Sin embargo, a lo primero que se refirió el director global de Art Basel, Marc Spiegler, en la rueda de prensa de apertura, fue al debate del momento: el rol de las ferias y si es un modelo sostenible para las galerías.

"Art Basel ofrece cada año arte al más alto nivel. Pero nosotros no somos los que hacemos el arte, no es nuestro, pertenece a las galerías. Y esta es una feria que se celebra en un momento en que las galerías están hablando abiertamente, más abiertamente que nunca, sobre lo difícil que es ser galerista", sostuvo Spiegler.

"Todos nosotros en el mundo del arte tenemos que responder a los desafíos a los que la galerías se enfrentan ahora y en el futuro", agregó.

Para el directivo la respuesta es clara: ofrecer la major feria posible, ponerlos en contacto con clientes de todo el mundo y darles la mejor exposición pública.

No obstante, la conversación en medios establecidos y en redes sociales se centra en si sale a cuenta o no ir a una feria, y si no se están convirtiendo en lugares hiper elitistas en los que solo van las grandes galerías que exponen a un cierto y reducido número de artistas.

Por ello que el marchante alemán David Zwirner propuso recientemente que las grandes galerías pagasen más por sus espacios que las pequeñas para asegurar una mayor democratización y una representación real del mundo del arte.

Solo los costes por el espacio ocupado en una de las ediciones de Art Basel ascienden a entre 50.000 y 70.000 dólares (de 42.300 a 59.300 euros).

Spiegler no se refirió específicamente a dicha propuesta, pero en respuesta a preguntas de los periodistas dijo que no sabe que más pueden hacer por las galerías que no están presentes, más allá de la colaboración que mantienen con ferias menores.

Lea también: Una exposición de corazón

Arguyó además, que "hay un límite al número de galerías" porque si bien el espacio que ocupa Art Basel en Basilea podría acoger entre 700 y 900 galerías "eso no serviría a nadie, porque hay un límite de cuanto arte uno puede digerir en un corto periodo de tiempo".

Pero más allá del debate, Art Basel sigue siendo la feria más importante del mundo porque no se limita a la exhibición de galerías, sino que ofrece muchísimo más, y eso es valorado por marchantes, artistas y amantes del arte.

Un año más, el espacio Unlimited reúne obras de enorme tamaño que difícilmente se exponen en otro lugar literalmente por falta de capacidad. Este año hay 72 piezas, tanto de artistas casi desconocidos como de consagrados como Ai Weiwei o Yoko Ono.
Otra de las peculiaridades de la feria es la interrelación con la ciudad de Basilea, una de las urbes del mundo con más museos y galerías por metro cuadrado, a través del espacio Parcours, que expone 23 obras esparcidas por espacios públicos y edificios históricos.
El espacio Statments, dedicado a los artistas jóvenes; la programación de filmes dedicados al arte; las conversaciones públicas de los propios creadores y las plataformas para trabajos especialmente comisionados y para las casas de edición centrarán también la edición de este año.

últimas noticias

Gambeta por la paz

Mircea Cartarescu y la utopía de la lectura

La Rusia que García Márquez conoció