El Festival Pictopía se realiza por quinta vez

Artistas que pintan, muros que gritan

Cien muros de Medellín, cien artistas urbanos y escritores de grafiti dan color a las paredes blancas y grises de la ciudad para convertir las calles en un centro cultural que todos habiten.

Por primera vez, Pictopía se unió a la institucionalidad a través del programa Exploratorio del Parque Explora de Medellín. / Cortesía

¡Que los espacios neutros tengan color, los muros vida y las calles artistas y espectadores que las habiten! No hay techos, puertas o paredes que hagan del arte un bien que está bajo llave, sino andenes, calles y carreras que conducen a las creaciones de artistas urbanos que encuentran en las construcciones de la ciudad el mejor lienzo para plasmar sus pensamientos. Pensamientos sin censura, sin barreras ni distinciones, porque la calle es el lugar que habitan todos.

Hace cinco años, Felipe Jaramillo creó el Festival Pictopía, a ciudades mudas, paredes parlantes, con el objetivo de transformar los entornos y buscar que las personas comiencen a habitar sus territorios. Jaramillo tiene 26 años y pinta desde hace diez, pero prefirió enfocarse en crear un espacio para el arte callejero que permitiera abrir lienzos urbanos a otros artistas. Ahora, en la quinta edición, él y sus compañeros se proponen tomarse el centro de Medellín desde lo cultural y lo artístico para contar la diversidad de la ciudad a través de los colores y figuras que trazan con sus brochas y aerosoles.

Para hacer una intervención buscan permisos de la Alcaldía, tocan las puertas y proponen a los vecinos una obra de arte con color y vida en lo que antes era un muro blanco o gris, hasta llegar a los cien muros que intervendrán en esta edición de Pictopía en Medellín. Esos lienzos los pintan artistas urbanos, grafiteros, personas que pasaron por las aulas de alguna academia de arte y aficionados que combinan su trabajo con la pintura, como Juega Siempre.

Sí, Juega Siempre, ese es su nombre. Le gusta que le digan así porque es una actitud de vida: jugar siempre y vivir feliz. También lo conocen como DjLu.

Estudió Arquitectura en la Universidad Javeriana y Artes en la Universidad Nacional. Se aburrió de las galerías “elitistas, donde pocos ven tu trabajo y muchos buscan beneficio económico a partir del arte”, entonces se fue para la calle, porque “es el mejor lugar de comunicación, sin censura, para todo el mundo”. Como es difícil vivir sólo de pintar, también es profesor de dos universidades de Bogotá. En sus cuentas recuerda que ha pintado cerca de doscientos muros sólo en esa ciudad. “Lo que puede hacer un espacio como Pictopía es poner en contacto a la calle con la institución para generar una relación simbiótica en la que ambos podamos salir ganando”, asegura DjLu.

Otro de los artistas es Andrés Salas. Organiza eventos, vende gorras y camisetas, pero lo que más disfruta es pintar. Tiene 32 años y pinta desde hace trece. De su abuela heredó el arte: ella pintaba al óleo, y del skate conoció la calle que después convirtió en su lienzo, porque le parece aburrido estar frente a un caballete o en una galería. En diciembre de 2004 hizo su primera intervención urbana en el puente de la Aguacatala y trazo a trazo busca conseguir la meta que tiene con sus compañeros: convertir a Medellín en un referente mundial de arte urbano.

“No es simplemente ir a pintar una pared, sino generar una serie de reflexiones alrededor de esto”, asegura Camilo Cantor, coordinador del programa Exploratorio del Parque Explora, que se convirtió en el espacio donde el festival se unió por primera vez con los espacios de la institucionalidad de la ciudad. “El grafiti es una estrategia para proponer, ser creativos a través de una apuesta gráfica y política que puede comenzar a dialogar con las instituciones”.

Pictopía se realizará hasta el 3 de septiembre, pintando los muros del parque de San Antonio, la glorieta de San Juan, la Zona Norte y Barrio Colombia, de Medellín, con el objetivo de fortalecer la cultura de estos espacios a través del arte urbano.

 

últimas noticias

Surrealismo neoestalinista

Medellín en retrospectiva

“Uva pasa bajo el sol” en el Colón