Batutas con porvenir

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Juan Pablo Noreña y Héctor Pinzón aceptaron gustosos participar en el Proyecto Social Orquestal, una iniciativa del Festival que está integrada por dos colectivos de 50 y 110 niños y jóvenes de la Fundación Musical por Colombia y la Universidad de Cartagena.

Ambos tendrán la misión de liderar estos ensambles en formación con obras de Nicolás Prada (Bogotá) y Luis Alberto Jerez Zurita (Cartagena). Tendrán dos conciertos durante el evento y con ellos demostrarán que el futuro musical está en buenas manos.

Comenzó su carrera en la casa porque pertenece a una familia de músicos. Sus padres lo vincularon a la Orquesta Filarmónica de Bogotá, donde participó en festivales, y tomó clases de piano desde los cinco años, con el maestro Jorge Humberto Pinzón. Un lustro después ingresó al Conservatorio de Música de la Universidad Nacional y complementó su formación con el programa de Música de la Universidad Corpas.

Héctor Pinzón se presentó en varios concursos, uno de ellos con el Banco de la República, en el marco del Festival de Música Antigua en 2006, llevándose varios reconocimientos. Ahí tuvo la primera oportunidad de tocar en una orquesta que se conformó en ese momento de manera espontánea.

En 2010 se gradúo como pianista y actualmente está haciendo un posgrado en dirección orquestal, bajo la batuta del maestro Jorge Alejandro Salazar. Él se ha enfocado mucho más en la dirección, lo que le ha servido para pararse frente a la Orquesta del Conservatorio del Tolima, y también ha sido la batuta de la Orquesta Filarmónica de Cali.

El año pasado recibió la invitación del Festival para liderar la primera edición del Proyecto Social Orquestal, que incluye dos ensambles ampliados y coros. Esta iniciativa comenzó a fortalecerse con el objetivo de mejorar la experiencia de los niños y los jóvenes que asisten al evento. En 2014 estuvo relacionado con tres grandes orquestas cartageneras: la Orquesta Sinfónica de Cartagena “Nuestra Orquesta”, a cargo del maestro Édgar Vargas; la Orquesta Filarmónica Cartagena de Indias, con Felipe Madariaga, y la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil del Distrito “Semillero de Niños”, con José Gregorio Quintero.

Entre sus proyectos está la realización de un montaje coreo-orquesta, un formato mucho más llamativo, el cual tendrá un repertorio totalmente colombiano. Son obras folclóricas de diferentes regiones del país, arregladas por el joven compositor Nicolás Prada.

Juan Pablo Noreña

Es licenciado en música de la Universidad de Caldas, con énfasis en trompeta. Egresado del programa estudiantil de bandas del departamento de Caldas, después se trasladó a Medellín para realizar estudios de maestría en dirección de orquestas en la Universidad Eafit, con los maestros Cecilia Espinoza y Alejandro Posada. Comenzó a los nueve años en la banda sinfónica de su colegio en Caldas, con la cual participó en diferentes concursos, llevándose los primeros lugares.

En Medellín, Noreña es el director titular de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Red de Escuelas de Música y lidera los programas musicales más importantes para jóvenes en el país. Su trabajo con los nuevos talentos lo desarrolla durante los fines de semana y consiste en realizar ensayos con los estudiantes que pertenezcan a las mejores escuelas de música.

Este año estará en el Cartagena Festival Internacional de Música en el concierto orquestal, junto a la Fundación Salvi, que ha venido fortaleciendo los procesos orquestales juveniles en la Heroica. Juan Pablo Noreña liderará el concierto del 10 de enero en la Sociedad Portuaria, con artistas extranjeros invitados. Su labor consistirá en reunir los mejores jóvenes de los centros orquestales y tomar ciertos becarios e invitados de otras ciudades para establecer vínculos y darle fluidez al ejercicio musical. Pero más allá de eso, también es una oportunidad para estar en contacto con los jóvenes y conocer la realidad social de las poblaciones colombianas.

Estos proyectos continuarán durante 2015 y la idea del Festival es seguir estableciendo contactos como estos, con la posibilidad de adelantar diferentes proyectos que trasciendan. Para Noreña es una fortuna poder trabajar con jóvenes y saber que a través de la música está construyendo mejores seres humanos.

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